Federico Biestro | Foto: RedBull

Por mucho que no queramos creerlo, Chuty es humano. Tan humano como tú y como yo, y como el compañero de clase que siempre sacaba 10 en los exámenes. Porque es el alumno perfecto y no es cuestión de suerte, su secreto es aparentemente sencillo, pero no todos son capaces de dominarlo.

Trabajo y humildad, son las claves de uno de los mejores freestylers de la historia. No es casualidad que sea bicampeón nacional de Red Bull, campeón invicto de FMS y que lleve dos años sin perder una batalla en España.

La clave de su éxito es tan sencilla como el trabajo, horas de entrenamiento durante años, porque Roma no se construyó en un día y Chuty tampoco.

Pero con solo el trabajo diario no es suficiente, porque una vez estás arriba es muy facil relajarse y conformarse. La humildad mantiene a Chuty en la cima, porque como el mismo dijo alguna vez “lo difícil no es llegar, es mantenerse”. Y así es como se mantiene Chuty arriba, a base de humildad. Porque compite de la misma forma contra Aczino que contra “MC Ladrillo”, porque no se le caen los anillos por enviar su prueba de acceso a una BDM regional y parece algo normal, pero no cualquiera a su nivel lo haría.

Trabajo y humildad, algo aparentemente sencillo, pero solo al alcance de los más grandes. Con su “discurso de futbolista” lo demuestra en cada declaración que hace y en cada batalla en la que compite nos recuerda el tesoro que ha perdido Red Bull.

“El fútbol le debe un mundial a Messi” y el freestyle le debe otro a Chuty.