‘Karate Kid: Legends’: Nostalgia actualizada para todos los públicos

Los ‘dojos’ se volverán a llenar de niños y adultos con la nueva entrega de una de las sagas más queridas: Karate Kid: Legends, estreno exclusivamente en cines este 8 de agosto. Nostalgia actualizada, peleas a ritmo vertiginoso y un homenaje poco original a su leyenda

En su sexta entrega, Li Fong es el nuevo “karate kid”, un joven pekinés recién llegado a Nueva York por el trabajo de su madre. Al igual que sus predecesores en la saga, trata de adaptarse a su nueva realidad con la ayuda de su sensei, nuevos amigos y sus conocimientos en artes marciales, mientras lidia con la culpa y el dolor de un reciente suceso.

La fórmula de la nostalgia

Tras cinco películas y su más reciente adaptación como serie de YouTube y más tarde Netflix con Cobra Kai, Karate Kid: Legends está llena de guiños a la leyenda de la saga, pero especialmente a la película original. La nueva entrega sigue así la actual fórmula hollywoodiense de películas que buscan ser lucrativos éxitos de taquilla con la continuación de sagas clásicas y familiares de los 80 y 90.

Prueba de ello es el regreso del sensei Miyagi (Pat Morita) y de Daniel LaRusso (Ralph Macchio), rejuvenecidos digitalmente para la primera secuencia. También vuelven el Sr. Han (Jackie Chan) como sensei, Johnny Lawrence (William Zabka) con un brevísimo cameo, y Macchio (esta vez sin rejuvenecer) también como sensei, además de productor ejecutivo de la cinta. Aunque puede que la presencia de Macchio y Zabka resulte escasa para los más fans.

El resto del reparto está repleto de caras nuevas, destacando un brillante Ben Wang como Li Fong que, con menos de diez producciones a sus espaldas, demuestra tener el talento necesario para consolidar una exitosa carrera. Le acompañan entre otros Sadie Stanley como Mia Lipani, su gran apoyo e interés romántico, la experimentada Ming-Na Wen como la austera pero cariñosa madre, y Aramis Knight como Conor Day, el Johnny Lawrence de 2025; un rápido y feroz “tigre” al que Fong deberá enfrentarse en una apasionante pelea final.

Fotograma de ‘Karate Kid: Legends’. Foto: Sony Pictures

Ritmo vertiginoso y escaso desarrollo

Y es que la película cuenta con un gran número de peleas excelentemente coreografiadas, apoyadas en un montaje trepidante. Destacan también las transiciones que remiten a las películas de los 80 y las animaciones que introducen a los nuevos públicos en el universo de Karate Kid. Sin embargo, el predecible pero efectivo trabajo del director británico Jonathan Entwistle (Esta mierda me supera) no es suficiente para ignorar lo similar que es la narrativa a la de la película original y el escaso desarrollo de los personajes.

El resultado se traduce en una oportunidad perdida para tratar temas candentes (especialmente para Estados Unidos) como la inmigración, la xenofobia, el racismo y la clase social como sí hacía la primera, que se atrevía incluso a tocar el conflicto histórico entre EEUU y Japón.

Una patada lateral al calor del verano

Pese a su redundancia, está claro que la fórmula sigue funcionando, como demuestra el éxito de Cobra Kai. Karate Kid: Legends es una película entretenida, emotiva y refrescante que busca atraer a los fans de toda la vida y a las generaciones más jóvenes para disfrutar con el legado del sensei Miyagi estas vacaciones.

CineCritica