Arlanda abre una nueva etapa con “La Isla”

La banda barcelonesa presenta La Isla, su nuevo tema acercándose al indie rock internacional.

Portada del single La Isla

Con La Isla, Arlanda firma un punto de inflexión en su carrera. Guitarras afiladas, sintetizadores y una atmósfera entre el sueño y la ansiedad que ya suena con fuerza en las plataformas.

P: ¿Cuándo empezasteis a componer la La Isla?

R: “La canción nació en 2019 y, en un principio, estaba pensada para formar parte del primer disco. Teníamos unas quince canciones compuestas, pero nos parecía demasiado para un álbum actual, así que decidimos dejarlo en doce. Tuvimos claro qué temas se quedaban fuera porque funcionaban más como «relleno», aunque aun así nos costó elegir. Finalmente descartamos La isla. En aquel momento La isla era un tema lento, alrededor de 80–90 BPM, prácticamente a la mitad de velocidad de lo que es ahora. Aun así, siempre nos gustó mucho su motivo principal y la repetición del «no se olvida», que se nos quedó rondando la cabeza. Sentíamos que tenía algo, pero no encontrábamos la forma adecuada de desarrollarlo. Con el tiempo, y a medida que la banda fue tocando más en directo y definiendo un sonido más cañero y rockero, vimos la oportunidad de recuperarlo y darle una nueva vida. Probamos a subirle bastante el tempo y a cambiar el enfoque de guitarras y producción. Nos gustó la dirección que estaba tomando y empezamos a trabajar en esa línea. Hemos estado prácticamente un año reestructurando el tema, probándolo incluso en algunos conciertos con distintas versiones para ver cómo reaccionaba la gente. Finalmente entramos al estudio con una versión mucho más rockera y sólida, y el resultado final nos dejó muy contentos.”

P: ¿Creéis que ha habido cambio desde Noches de nadie?

R: “El primer disco tenía influencias bastante distintas porque, en realidad, fue compuesto de una manera muy diferente. Al principio las canciones las componía yo solo junto con el productor, y las grabamos con músicos de estudio. Todavía no existía la banda como tal; la formamos después de grabar el disco. Por eso, las influencias del primer álbum son más variadas y menos definidas. Aun así, ya había una cierta orientación hacia el rock, sobre todo cuando empezamos a tocar en directo y a descubrir qué sonido nos gustaba realmente. Además, con los cambios de miembros que fuimos teniendo, la banda fue adquiriendo una identidad más rockera. Cuando recuperamos este tema casi cinco años después, el estilo del grupo, los músicos y nuestra forma de trabajar eran completamente distintos. Ya no lo abordamos como en el primer disco, sino de una manera más interna, más de banda. En el segundo disco el sonido evolucionó claramente hacia el rock, y sentimos que este tema encajaba muy bien con esa nueva etapa. Por eso nos pareció una buena canción para marcar ese cambio y mostrar hacia dónde queríamos ir musicalmente.”

P: ⁠¿Por qué le disteis ese nombre?

R: “La isla está pensada como una historia en sí misma. Habla de una persona que, a base de acumular estrés, ansiedad e insomnio, acaba llegando a un punto de alucinaciones, y la isla es el lugar al que lo llevan esas alucinaciones. Queríamos plantear ese espacio como ese sitio que todos tenemos en la cabeza, porque el estrés, la ansiedad y la vida rápida son algo muy presente hoy en día y nos afectan a todos. En esos momentos de tensión y densidad mental, la mente busca refugios que no siempre son agradables. La idea era mostrar La isla como ese lugar interno donde todos nos encontramos alguna vez, pero rompiendo con la imagen típica de isla paradisíaca. Cuando pensamos en una isla solemos imaginar un sitio idílico, casi caribeño, pero no tiene por qué ser así. La isla de nuestra cabeza puede tener formas muy distintas y, en este caso, es una idea más oscura, más ligada a los rincones complicados de la mente. Nos gustaba mucho ese símil entre algo que normalmente se imagina como perfecto y luminoso, y lo que puede llegar a ser cuando lo relacionas con la salud mental. Con la salud mental pasa lo mismo: solemos mostrar la parte buena, la parte sana, mientras que lo más oscuro lo guardamos para nosotros. Por eso nos pareció un buen paralelismo, una forma de representar esa dualidad entre lo que enseñamos y lo que realmente sentimos.”

P: ¿Tienes algún referente musical?

R: “Sí, creo que han ido evolucionando bastante. La verdad es que yo llevaba mucho tiempo metido en el indie como oyente antes incluso de tener la banda, escuchándolo sin saber que era indie allá por 2011 o 2012. Cuando empezamos a montar el proyecto, yo ya llevaba bastantes años en ese mundo, y en ese momento las referencias que tenía eran bastante nacionales. Por ejemplo, siempre he tenido muy presentes a grupos como Supersubmarina, y el cantante, Chyno Miranda, ha sido un referente para mí a la hora de trabajar la voz; su música siempre me ha acompañado. En esa etapa, ellos dos eran mis grandes influencias. Más adelante, cuando salió en torno a 2020 su primer single después del accidente, también me marcó mucho. Ese tipo de sonidos más oscuros encajaban con lo que yo estaba escuchando y con lo que quería hacer, así que poco a poco todo fue entrando dentro del estilo que buscábamos. A partir de ahí también empecé a mirar más hacia fuera, hacia referencias internacionales que ahora son importantes para toda la banda, sobre todo en lo instrumental. En lo vocal, mis grandes referentes siguen siendo los mismos, especialmente Chyno y Supersubmarina.”

P: ¿Os gustaría probar otro tipo de géneros o preferís manteneros en indie rock?

R: “Creo que nos vamos a quedar aquí, pero siempre intentando revolucionar un poco el estilo. En el primer disco había una mezcla de indie pop e indie rock, aunque con más tintes pop que rock. Efecto equilibrio y Sigo en pie, por ejemplo, son temas más tirando hacia ese pop que rock. En el segundo disco ya se nota un sonido más definido, con temas más bailables y, a nivel de guitarras, un enfoque más rockero. A partir de La isla y de los siguientes temas vamos a seguir profundizando en esa línea, cada vez más hacia ese lado más cañero. Pero, aun así, creo que no nos vamos a salir del indie rock.”

P: ¿Tenéis algún tipo de ritual antes de subiros al escenario?

R: “Actualmente ya no, más allá del abrazo que siempre nos damos antes de salir. Pero al principio sí que teníamos un ritual, sobre todo hasta que Gus dejó la banda. Gus formó parte del grupo como músico y, aunque ya no está en los directos, sigue ayudándonos en la parte de composición, pasándonos letras y temas con los que seguimos trabajando. Cuando él estaba en la banda tenía un ritual que repetía en todos sus proyectos: un chupito de pacharán antes de salir al escenario. Durante los dos primeros años, hasta 2022, siempre hacíamos lo mismo. Justo antes de empezar, nos reuníamos y nos tomábamos ese chupito de pacharán como una especie de pequeño rito para arrancar el concierto.”

P: Valen Nieto aportó en la producción ¿cómo fue trabajar con él?

R: “Sí, en realidad Valen Nieto ha sido nuestro productor desde el principio. Con él produjimos La Isla y también nuestros primeros discos, que los hicimos junto a él y otro productor. Es alguien con quien nos encanta trabajar porque, además de ser muy creativo y tener una personalidad artística muy marcada, ya es prácticamente un amigo, casi parte de la familia. Una de sus grandes aportaciones ha sido todo el trabajo con sintetizadores, un terreno en el que nosotros no nos movíamos tanto porque ninguno se dedica específicamente a ese tipo de instrumentación. Su visión creativa ahí ha sido del 100%. Además, tiene su estudio en el mismo edificio donde nosotros tenemos el local de ensayo, solo una planta más abajo. Eso hacía que todo fuera muy cómodo: podíamos bajar en cualquier momento, hacer ajustes al instante y trabajar las canciones según iban naciendo, sin la presión de un límite de tiempo como ocurre cuando produces en otra ciudad. Esa cercanía nos permitió desarrollar los temas de una forma muy natural y fluida.”

P: ¿Cómo queréis que se sienta el público al escucharla por primera vez?

R: “Con La Isla queríamos que el público notara desde el primer momento el cambio que hemos dado. Es un tema muy directo, con un mensaje más oscuro, pero al mismo tiempo con una energía que te impulsa hacia arriba. Tiene ese riff de guitarra tan claro, casi «strokes», que le da un ambiente internacional y muy reconocible. La frase «eso no se olvida» funciona como un eco emocional: habla de esas experiencias que te marcan, que quizá no quieres compartir, pero que te acompañan siempre. Momentos de ansiedad o de límite que, cuando los superas, te hacen sentir que puedes con todo. Nuestra intención es que quien la escuche por primera vez sienta precisamente eso: un punto de inflexión, una especie de «de aquí para arriba». Que la canción transmita fuerza, superación y esa sensación de que todo puede mejorar.” «Noches de nadie»

P: ¿Tenéis pensado ya nuevas fechas, conciertos o temas para este año?

R: “Sí, de momento tenemos dos fechas confirmadas: el concierto de Madrid y otro el 28 de marzo en Zaragoza, en La Ley Seca. Para este primer semestre queremos centrarnos sobre todo en la composición, así que no hemos querido saturarnos con demasiados directos. Queríamos que La Isla tuviera su espacio y no convertirlo todo en una carrera contrarreloj. Del 12 al 17 de marzo estaremos en Madrid grabando cuatro temas nuevos, y por primera vez vamos a trabajar con Carlos Hernández Nombela, que para nosotros es un sueño. Es uno de los productores más reconocidos del indie español; ha trabajado con bandas como Triángulo de Amor Bizarro, Los Planetas o Carolina Durante. Es un referente en el sonido de guitarras y en la producción de rock, así que nos hace muchísima ilusión colaborar con él. En cuanto a festivales, este año probablemente no haremos muchos. Queremos dedicar ese tiempo a seguir componiendo y preparando el nuevo material. La idea es que, después del verano, a partir de septiembre u octubre, volvamos a las salas para presentar los temas nuevos: La Isla, estos cuatro que grabaremos ahora y, si todo va bien, otros cinco más que queremos grabar a final de año. Con ese repertorio ya completo, la idea es que en 2026 y 2027 podamos volver a entrar con fuerza en el circuito de festivales.”

Tema La Isla de Arlanda
elCofreSuena