La cantante gaditana presenta La Despedida, su nuevo sencillo de pop-latino con esencia vallenata, donde transforma el dolor de una ruptura en un mensaje de fortaleza, empoderamiento y celebración personal.
Carmen Lemos vuelve a demostrar que las historias que duelen también pueden bailarse. Con La Despedida, la artista presenta un tema honesto y luminoso que narra el final de una relación desde la madurez emocional y la libertad personal. Acompañada de una producción moderna y un estribillo contagioso, la cantante convierte la ruptura en un nuevo comienzo. Un paso firme en su evolución artística y emocional dentro del pop-latino actual.
P: ¿Qué significa para ti que La Despedida esté destacando ahora?
R: “La Despedida es un mensaje de libertad. Habla de crecimiento personal, de soltar miedos, inseguridades y pasado. A nivel profesional también me define: es el estilo con el que me siento a gusto y feliz a la hora de interpretar”.
P: ¿Nace de una experiencia personal o es una historia imaginada?
R: “Realmente no la he compuesto yo, aunque lo parezca. Mi profesor de canto siempre dice que le recuerdo a artistas como Raphael o Julio Iglesias, que aunque componían, también se rodeaban de grandes autores. Yo tengo la suerte de trabajar con compositores increíbles. En este caso, mi productor Juanma Leal me conoce desde mis inicios y somos amigos. No hace falta que yo haya vivido exactamente la historia: él se mete tanto en mi piel que, cuando recibí la canción, me emocioné muchísimo. Incluso lloré. Me ayudó a terminar de sanar una relación que aún no había cerrado. Fue como un renacer”.
P: ¿Cómo ha sido trabajar con Juanma Leal y con Raúl Cabrera?
R: “Muy emocionante. Nos conocemos tanto que con una mirada ya sabemos lo que el otro quiere. Eso es fundamental al grabar: saber qué te pide y qué te exige el productor”.
P: ¿Por qué decidiste que una canción sobre una ruptura sonara alegre?
R: “Porque el desamor siempre se asocia a baladas tristes, y creo que hemos evolucionado. La balada clásica sigue ahí, pero hay que avanzar. Me parecía bonito transformar la tristeza en alegría, en algo positivo. Yo quería que la canción fuera una terapia, que la gente pudiera bailarla. Y creo que lo hemos conseguido”.
P: La canción mezcla pop con toques de vallenato. ¿Ese estilo te define?
R: “Soy latina al cien por cien. Es lo que siento y lo que me emociona al cantar. Puedo interpretar otros estilos, pero no los vivo igual. En el escenario necesito transmitir lo que siento, y este estilo es donde más conecto. Si cantara otra cosa, quizá sonaría más fría”.
P: ¿Por qué elegiste Cádiz como escenario del videoclip?
R: “Porque es lo que más se parece a playas de Colombia, Cuba o cualquier país latino. Cádiz tiene algo de ‘pequeña Cuba’, y eso hacía que todo fuera más auténtico”.
P: ¿Qué artistas son tus referentes?
R: “La primera, Rocío Dúrcal. Después, Alejandro Fernández, Cristian Castro, Raphael (para mí uno de los más grandes), Sergio Dalma, Bisbal… Y por supuesto Carlos Vives, que me identifica muchísimo por el vallenato”.
P: ¿Sientes que este single marca una nueva etapa para ti?
R: “Sí, totalmente. Todo el sufrimiento y el esfuerzo de los inicios queda atrás. Esta canción es como decir: ‘Ahora empieza de verdad'”.
P: ¿Qué le dirías a alguien que esté viviendo una despedida como la de la canción?
R: “Que no merece la pena quedarse anclado en el dolor. Hay que mirarse por dentro y ser más inteligentes que los pensamientos negativos, que solo llevan a un pozo sin salida. A veces ayuda verse desde fuera, como si interpretaras un papel. Convertir el dolor en libertad. Con el tiempo te das cuenta de cuánto has perdido por miedo. Y el miedo paraliza. Hay que ser valiente y salir”.
P: ¿Tienes nuevos proyectos para 2026?
R: “Ahora toca seguir con la promoción y ganar visibilidad. De cara a primavera y verano empezaremos una gira y prepararemos varios formatos acústicos, con más o menos músicos según el evento”.