Lola Índigo cierra su gira “La Bruja, La Niña y El Dragón” a lo grande

El concierto de Lola Índigo en Barcelona se convirtió en una celebración llena de momentos especiales e invitados sorpresa

El pasado 10 de julio de 2025, el Estadi Olímpic Lluís Companys se transformó en el escenario de una apoteosis musical encabezada por Lola Índigo, cerrando de forma espectacular su gira de estadios “La Bruja, La Niña y El Dragón”. El concierto se estructuró en tres actos simbólicos que reflejan su trayectoria y dan nombre a la gira:

🔮 Acto I: La Bruja

La noche arrancó envuelta en un aura místico y profundo, con efectos pirotécnicos y coreografías intensas que rememoraron sus inicios en Akelarre. La cantante emergió entre el fuego y el humo, flanqueada por un sólido cuerpo de baile, haciendo vibrar los primeros compases del show. Durante esta primera parte también adquirieron importancia sus raíces andaluzas reflejadas en sus canciones del disco ‘GRX’ donde aparecieron como colaboradores sorpresa David Bisbal con quien cantó “Bulería” y Estopa para entonar “Tu Calorro”.

👧 Acto II: La Niña

Con el disco de ‘La niña’ el ritmo viró a tonos pop y coloridos. Este bloque rindió homenaje a su etapa más sensible, conectando especialmente con el público más joven. Hay que destacar que durante la actuación el escenario siempre estaba lleno de vida, ya fuese por los bailarines, por el increíble atrezzo (bolas de playa, un coche rosa para realizar una entrada al escenario, etc) o por los vídeos de las pantallas.

🐉 Acto III: El Dragón

El tercer acto fue un despliegue futurista con láseres, tirolinas y escenografía cyberpunk. Desde su icónico “huevo” emergió Quevedo para cantar juntos “El Tonto”, creando uno de los momentos más especiales del concierto, al cual siguió una emotiva participación de Cali & El Dandee con “Yo Te Esperaré”. En este acto Lola Índigo también nos deleitó con canciones de su disco ‘Nave Dragón’

El momento más emotivo de la noche, sin duda fue el momento en el que cantó ‘Dragón’, donde no pudo evitar que se le cortase la voz mientras se le escapaban unas lágrimas.

El final de los conciertos solo puede describirse de una manera: espectacular. Con una puesta en escena digna de la realeza Lola Índigo apareció en el escenario sentada en un trono para interpretar ‘La Reina’ junto a todo su elenco de bailarines.

El espectáculo desbordó ambición técnica: 1 200 m² de pantallas LED, una torre audiovisual de 28 m (la más alta vista en España), 800 focos inteligentes y un equipo de más de 60 bailarines en escena. El resultado fue un concierto cinematográfico, multiescénico y altamente emocional, cargado de simbolismo: la lucha contra el bullying, la visibilidad LGTBIQ+, y un hondo discurso de superación personal.

Lola Índigo no vino a presentarse, vino a conquistar. Su concierto en tres actos funcionó como un viaje personal y artístico. Sin duda, es el tipo de espectáculo que marca un antes y un después.