El fin de la “edad de oro” de la piratería

“El fin de la piratería ha llegado”, aunque aun falta trabajo para alcanzar este titular; el ministerio de Cultura y Deporte registra las mejores cifras en la lucha contra la distribución de productos de manera ilícita de los últimos años.

PABLO GUTIÉRREZ MARTÍN

¿El fin de la piratería ha llegado? Aquella época en la que programas como Emule o Torrent eran comunes en cualquier ordenador es historia. Lo mismo ocurre con su sustitutivo; cuando utilizar las miles de páginas de visionado pirata online era una de las formas más corrientes de consumir producto audiovisual.

La Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual, conocida como Sección Antipiratería, ha estado trabajando para este fin los últimos años. En sus ocho años de vida este órgano ha recibido y gestionado alrededor de 700 denuncias de autores; consiguiendo la retirada de cerca de 640.000 contenidos culturales, en su lucha para el fin de la piratería. Este departamento ha intervenido 667 webs que infringían la normativa en cuanto a derechos de propiedad intelectual se refiere; de las cuales unas 300 han sido bloqueadas en nuestro país. Los datos de páginas de este tipo que han cesado su actividad desde la formación de al Sección Antipiratería ascienden al 94%.

A este fin ha sido muy útil la Reforma de la Ley de Propiedad Intelectual; que permite actualmente el cierre de una web fraudulenta sin ser necesaria la intervención judicial. Además, las webs que no son bloqueadas pero han cometido alguna infracción en materia de propiedad intelectual se publican en una lista trimestral de esta Sección Antipiratería.

Conciencia popular

El gran aliado para esta lucha contra la piratería han sido las plataformas de pago. Una vez más aparece la metáfora del huevo y la gallina; y es que quizás fue primero el descenso de oferta fraudulenta y posteriormente el ascenso del consumo de pago; o viceversa, pero el fin es el mismo. Las webs de consumo ilícito han pasado a la historia, y actualmente lo más común es lo que tiene más sentido común, pagar por el producto que disfrutas.

Hay un debate abierto sobre si el precio de estas nuevas plataformas de contenido audiovisual es el correcto; los detractores alegan que es un precio demasiado asequible que desvaloriza el producto. A pesar de esto; es innegable que el precio, la accesibilidad, y la inmensa oferta de estas plataformas ha democratizado el mundo audiovisual; acercándolo a todos los tipos de público y todas las generaciones. Además han ayudado crear un hábito en el consumo de audiovisual que se ha traducido en un aumento en la afluencia a salas de cine. Un gran éxito para una industria que pedía a gritos el fin de la piratería.

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