El modernismo brasileño en la obra de Tarsila do Amaral

Tarsila do Amaral (1 de septiembre de 1886, Brasil – 17 de enero de 1973, Brasil) es una figura representativa del modernismo brasileño del siglo XX. Su trabajo comenzó en torno a bodegones y algunos retratos, pero llegó a ser una artista crucial en el desarrollo de las vanguardias latinoamericanas. Una de sus obras más importantes, Abaporu (1928), se considera la base sobre la que creció el llamado Movimiento Antropofágico. De ahí que en múltiples ocasiones se le haya conocido como la artista caníbal.

Abaporu (1928) Tarsila do Amaral, Museo de arte Lationamericano, Buenos Aires

El Movimiento Antropofágico brasileño es una corriente estilística que buscaba “consumir” la cultura europea que se había tratado de imponer en Latinoamérica. Para ello, según el Manifiesto Antropófago firmado por Oswald de Andrade, se entrelazaron estos valores con la cultura indígena brasileña.

El contacto con Andrade se produjo mucho antes de la fundación de este movimiento. Tras una estancia de dos años en Francia, donde entró en contacto con el lenguaje cubista, en 1922 formó el conocido como Grupo de los Cinco junto a Andrade, su hermano Mário de Andrade, Anita Malfatti y Menotti del Picchia. Esta agrupación se situó al frente del modernismo en Brasil, y do Amaral fue crucial en su desarrollo.

En busca de su estilo dentro del modernismo

A Cuca (1924) Tarsila do Amaral, Musée de Grenoble, Francia

Dos años antes de aquella obra que impulsó el Movimiento Antropofágico, presentó su primera exposición individual en una galería parisina. Aunó las formas indígenas de Brasil con los estilos que estudió en Europa.

Antropofagia (1929), Tarsila do Amaral, Fundação Jose e Paulina Nemirovsky, São
Paulo.

En este mismo momento, Amaral y Adrade se casaron y trabajaron juntos en la difusión del modernismo por el país. Su obra comenzó a tener un gran éxito internacional en este momento, en gran parte debido al interés de los surrealistas en los nuevos lenguajes. Las culturas indígenas latinoamericanas ofrecían al surrealismo un panormana nuevo de experimentación. Una identidad que no había sido pervertida todavía por la influencia europea. Un terreno de juego completamente nuevo.

Obreros (1933), Tarsila do Amaral, São Paulo
Segunda Clase (1933), Tarsila do Amaral, São Paulo

En la década de 1930, tras un viaje a la Unión Soviética, ciertas piezas de su trabajo adquirieron un tono político. Tan notable fue esta evolución que pasaría un mes en prisión por actuar en contra del dictador brasileño Getúlio Vargas y ser simpatizante del comunismo. Pero a pesar de las consecuencias que tuvo en el ámbito civil para ella, en el plano artístico estas obras fueron galardonadas en las Bienales de São Paulo.

Tarsila do Amaral en exposiciones, en la gran pantalla y en la moda

Póster de la película Tarsilinha (2021)

Si bien han sido figuras como Frida Kahlo y Diego Rivera las que aparentemente han dominado la representación del arte de las vanguardias latinoamericanas, do Amaral ha sido estudiada como una figura fundamental. Su presencia en los museos más importantes del mundo es constante. En el año 2018, el MoMA organizó una retrospectiva de su obra que reivindica a la artista como la figura más importante del arte vanguardista brasileño.

En 2021 Celia Catunda y Kiko Mistrorigo presentaron una película de animación sobre su obra, destinada a que los más jóvenes conozcan una de las trayectorias más interesantes del arte latinoamericano contemporáneo.

Autorretrato con manto rojo (1923), Tarsila do Amaral. En esta obra lleva puesta una pieza de la colección de Patou.

Además, en una aproximación más académica, Carolina Casarin publicó un libro titulado El guardarropa modernista: La pareja Tarsila do Amaral – Oswald de Andrade y la moda. En él recoge sus investigaciones sobre la indumentaria en relación con el modernismo brasileño de la década de 1920. La moda fue crucial tanto en la trayectoria artística de la pareja de creadores, como en las relaciones que mantuvieron dentro del circuito, como Jean Patou, fenómeno frecuente entre los artistas de vanguardia.

Do Amaral, a través de las 200 pinturas, los murales y miles de dibujos que realizó, se ha confirmado una y otra vez como una figura fundamental del siglo XX y de la historia del arte latinoamericano en su conjunto. De ahí que su obra forme parte, una y otra vez, de los programas expositivos de espacios culturales como la Fundación Juan March, el Museo Guggenheim de Bilbao o el Museo de Luxemburgo en París.

“Quiero ser la pintora de mi país.”

Tarsila do Amaral en una carta de 1929

Referencias y enlaces de interés:

ModernismoPintura