Alba Blanco

Mejor actor revelación para Eneko Sagardoy, Mejor Guion Original, Mejor Dirección de producción, Mejor montaje, Mejor música original, Mejor fotografía, Mejor dirección artística, Mejor diseño de vestuario, Mejor maquillaje y peluquería y Mejores efectos especiales, fueron los 10 premios Goya que recibió el equipo de Handia -dirigida por Aitor Arregi y Jon Garaño- de las 13 nominaciones a las que optaban.

Contextualizada en una época turbulenta y compleja para España, Primera Guerra Carlista, y la etapa de posguerra de la misma, Martín y Joaquín son dos hermanos que viven en mitad de la montaña, en un pequeño caserío familiar.

Con la llegada de las tropas carlistas, Martín, uno de los hermanos, protagonizado por Joseba Usabiaga, es llevado a la guerra. A su regreso, su hermano Joaquín (Eneko Sagardoy), ya no es el que era. Sus huesos crecen cada vez y más y su estatura empieza a resultar algo poco común.

Martín, convencido de que se puede sacar una rentabilidad económica de todo aquello, empieza a mostrar a su hermano como “el hombre más alto del mundo”, y juntos, comienzan un recorrido por diversos lugares de Europa para cosechar éxitos en pequeños espectáculos de carácter circense en los que su hermano era el protagonista: un gigante al que todos querían tocar y conocer.

Bajo la música de Pascal Gaigne que ganó su merecido reconocimiento en los Premios Goya, Handia es una película tierna y conmovedora, inspirada en hechos reales, que nos retrata a la perfección la crudeza del hambre y de la guerra; la falta y la necesidad de dinero; y el vínculo entre la familia, en especial, entre estos dos hermanos, Martín y Joaquín.

La complejidad técnica de la película y el gran papel que tuvo que afrontar Eneko Sagardoy (personaje de Joaquín), que tuvo que aprender a andar con más altura, hicieron del rodaje de la película un camino muy duro, según confiesan actores como Sagardoy, su protagonista.

Pero sin duda, si nos llama algo la atención de Handia, más allá de sus decorados, vestuarios, historias o interpretaciones es por su fotografía. El trabajo realizado por Javier Aguirre Erauso es tan delicado y cuidado que es imposible no sentir frío, miedo o inquietud cuando observas aquellos paisajes rurales, solitarios y salvajes de la montaña, o cuando nos meten de lleno en ciudades europeas como París, Madrid o Lisboa, bajo esa perspectiva tan peculiar de gigante.

Otro aspecto importante de la película, y que suele ser siempre uno de los ámbitos más marginados, es el sonido. Iñaki Díez y Xanti Salvador lograron casi lo imposible: hacer que los espectadores sintieran los sonidos que Joaquín, el gigante, sentía, escuchaba y percibía.

El elaborado trabajo de sus técnicos, la cuidada música, la excelente fotografía, la majestuosa interpretación de sus actores y la magnífica dirección, hacen de Handia una película exquisita en cuanto al entorno audiovisual y maravillosa en cuanto a la profundidad de su historia. Porque para ser diferente, siempre ha habido que tener mucho valor.