‘The end’: Sección oficial del SSIFF’72

‘The end’, el sorprendente musical de Joshua Oppenheimer, cantando en el fin del mundo muy abajo en las profundidades

‘The end’, bajo la dirección del cineasta Joshua Oppenhemer, cuenta en su respaldo con el apoyo de diferentes países: Dinamarca, Alemania, Irlanda e Italia. Una coproducción algo inusual a sabiendas del estadounidense Joshua, que se mueve bajo el idioma común del inglés y la música. El guion es de Rasmus Heistenberg, y con una premisa ya preocupantemente repetida, retomamos la muerte y el fin de nuestros días.

Fotograma de ‘The end’. Foto: NEON

Una familia burguesa, tal vez la última en la Tierra, vive sus días en apacible normalidad bajo el suelo. A través de armónicas canciones nos vamos introduciendo en su distópica rutina. Sin embargo, la llegada de una joven del exterior planteará muchas cuestiones. La Chica llevará consigo un mar de dudas. El Hijo empezará a dudar sobre qué es real. La crisis estará cerca y todo cambiará.

En el Festival de San Sebastián siempre ocurren muchas cosas, tal vez demasiadas. Creo que es algo que aprendes estando allí (lo que considero que es una suerte). Una de ellas era terminar viendo un musical en la edición con el tema más triste: la muerte. Hablando después con el director, con Joshua (otra de esas cosas extrañas en el festival) cogí cierto cariño a las buenas intenciones que había detrás. Y a la ilusión con la que hablaba de su película, siempre sonriendo. Las actuaciones, el elenco (con Tilda Swinton, George Mackay o Lennie James) y, además, la historia de una distopía suponían un buen comienzo.

A pesar de todo, no me extrañó para nada que varias personas abandonases la grandísima sala antes de terminar la película. No termina interesando, y cuando exiges más menos te da. Por primera vez en mi vida me enfadé cuando dejaban de hablar y comenzaban a cantar. Quizás buscaban un estilo similar a esa Edad de Oro de Broadway, pero se queda muy atrás. O muy por debajo, como está la familia.

Por último, y pongo esto por escrito para no olvidarme, George Mackay es de los actores más interesantes de nuestro siglo. Que sincero placer escucharle hablar y actuar en la gran pantalla. De lo mejor de la película, todo su aura expandiéndose por la sala.

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