Jose Antonio Moral | Fotos: Inés van Berkel

El aclamado músico y productor, ganador del premio MIN a la Mejor Grabación Electrónica, presenta su último trabajo, Your Last 48 Hours, acompañado de su Live Band.

Flipante. Así describe Edu Ostos (Ed is Dead) la recepción que está teniendo su nuevo disco de larga duración, Your Last 48 Hours (acronimado como YL48H); y con ese mismo adjetivo describo yo lo vivido el pasado jueves, 26 de abril de 2018, en el Teatro Barceló de Madrid.

En este último trabajo, Edu reflexiona acerca de las diez cosas, plasmadas en diez respectivas canciones, que él haría si sólo le quedasen 48 horas restantes de vida: Rob a Bank, Have a Fight (tema estrella del álbum) o Make Someone Happy, entre otras; todos estos temas conforman una amalgama de sonidos variopintos y perfectamente enlazados, que beben del post-dubstep, el trip hop (Massive Attack siempre es citado por él como una de sus grandes influencias, y de hecho disfrutamos de una cover de Teardrop durante el espectáculo) o el IDM, entre otros. Todo ello, enmarcado de forma siniestra, inquietante y magistral por la tremenda portada realizada por Amandine Urruty.

Los asistentes al evento tuvimos la suerte de contar con una presentación en formato “Live Band”, contando con Echedey Molina, Nikki García (sus reflexiones en Get Drunk resultan de lo más inspiradoras), Odille Lima, Lucía Scansetti o Alice Wonder (entre otros) como artistas invitados. En una propuesta de presentación original (a la vez que arriesgada), Ed is Dead y su banda deleitaron a todos los asistentes en formato 360 grados, situándose en el centro de la sala Barceló y siendo acogidos y abrazados fervientemente por el público.

                          

La jornada comenzaba con la aparición tímida de las primeras personas haciendo cola a la entrada del evento, a eso de las nueve de la tarde. Nadie diría, en aquel momento, que la sala acabaría tan abarrotada como acabó, desbordando por completo las expectativas de Edu y el resto de artistas acompañantes. Tan gratificante resultó comprobar cómo la gente aprecia y respalda el esfuerzo, la dedicación y el talento musical de los artistas presentes en la sala, como escuchar las palabras de agradecimiento de Ed is Dead a lo largo del evento, que se sentía totalmente cómodo y derrochaba energía entre su singular parafernalia de luces LED, electrónica, bajo y batería (ni un pulpo daría abasto para manejar tal despliegue instrumental y no quedarse en el intento).

Si hay algo que se pudiese objetar, sería el hecho de que el lugar escogido como escena, debido a encontrarse a una altura considerablemente inferior que el resto del entorno (cualquiera que haya estado en la pista del Teatro Barceló sabrá a lo que me refiero), no permitía visionar adecuadamente a los artistas dándolo todo en escena. No obstante, este hecho no consigue empañar el potente recuerdo de la noche: luces, cuerpos en movimiento y electrónica contundente, que sirven como carta de presentación a uno de los artistas más polivalentes de la escena musical electrónica de España, y que abren las fauces de los fans, ansiosos de disfrutar con su música este año en festivales como el WAM Estrella de Levante (Murcia) o el Bilbao BBK Live.

¿Y tú, qué harías en tus últimas 48 horas de vida? Yo te recomendaría escuchar a Ed is Dead, porque probablemente te dé alguna pista.