Alba Blanco

Rosalía lanzó su nuevo disco, “El mal querer” el pasado 2 de noviembre y, por si cabía alguna duda, ha sido todo un pelotazo.

Llegó al mundo un 25 de septiembre de 1993, en San Esteban de Sasroviras, un municipio situado en la comarca del Bajo Llobregat, en la provincia de Barcelona.  No tiene raíces flamencas o gitanas, ni siquiera influencias musicales por parte de algún miembro de su familia. Tiene su nombre, y una voz, carisma y talento que, junto al trabajo, han logrado todo lo demás.

Tras los éxitos cosechados con su primer álbum “Los Ángeles” en 2017, un año después, nos sorprende con un disco que, lejos de parecerse al primero, nos trae unos sonidos nuevos que incitan (o llaman) a intentar revolucionar un poco el panorama del flamenco.

“Malamente”, Single debut de su disco “El mal querer”. Capítulo 1- El Augurio.

Lleva trabajando desde los 13 años en la música. Reconoce haberse quedado prendada con Camarón durante su adolescencia, gracias a él y a otras referencias, comenzó a interesarse por el flamenco, y por hacer música.

“El mal querer” es un disco renovador porque nos muestra unos sonidos y unas mezclas, que no son comunes en el mundo del flamenco. Con unas bases musicales que mezclan desde el flamenco hasta el soul, y desde el pop hasta la música urbana, Rosalía reconoce que el proceso artístico de un artista implica un dialogo continúo entre los mismos y que prácticamente todo está inventado. Tal y como afirmó para el programa de Late Motiv (Movistar +) hace unos días, “el arte y la cultura no tienen fronteras” y “todo depende del contexto”.

Rosalía ha estado nomidada a 5 Grammy Latinos

Y es precisamente de ese contexto, donde podemos extraer lo que más nos llega o lo que más nos llama la atención de su música. Los temas tratados en su álbum, hablan del amor oscuro, del amor tóxico e insano que existe y que nos puede llegar a destruir. “No quería una colección de canciones. Busqué un tema central que las conectara y ese tema es el amor oscuro, esa historia como de tragedia griega que se sabe lo que va a pasar. A partir de las letras se sugiere todo el arco narrativo de ese amor”, declaró para una entrevista con la agencia EFE.

Rosalía, cuyas influencias artísticas han sido su motor y sus referencias de trabajo desde muy pequeña, siente una gran admiración por cantantes y artistas como Niño de Elche, cuya música tal y como sucede con la de la joven cantante catalana, es difícilmente clasificable, y otros como la chipionera, Rocío Jurado, cuyo papel como mujer y artista luchadora demuestran que aún todavía el mundo de la música es un mundo muy masculinizado.

“El mal querer”, que está formado por once temas, nos habla de once conceptos que encarnan ese querer tan negativo y nublado, dentro de diferentes historias: “Augurio”, “Boda”, “Celos”, “Disputa”, “Lamento”, “Clausura”, “Liturgia”, “Concepción”, “Cordura” y “Poder”.

Con 5 nominaciones a los Premios Grammy Latinos, entre las que se encuentran “Mejor Canción del Año”, y “Mejor Grabación del año”, Rosalía ya se ha dejado ver por el panorama internacional en programas como la BBC, y ha dejado posar su rostro sobre los intimidantes carteles publicitarios de Times Square.

Y no solo eso, también es la nueva cara de la próxima película de Pedro Almódovar, “Dolor y Gloria”, del cual ha reconocido en diversas ocasiones, ser muy fan y del que pueden verse ciertas referencias en cuanto a su universo estético y de atrezzo en alguno de sus videoclips.

Con un disco muy personal, íntimo y profético, “El mal querer” nos muestra a una artista joven y brillante que ha madurado respecto a su anterior trabajo, y que promete madurar todavía aún más. Rosalía ha llegado para quedarse. Para quedarse durante mucho tiempo.