Alba Blanco

Me presento en la zona chill out de prensa del Festival de cine de Málaga, pegado al teatro Cervantes. Pablo y Christian transmiten sabiduría y conocimiento, como si tuvieran muchos años. Quién diría que uno está sacándose el máster y otro está terminando la carrera. Ambos tienen algo en común, han presentado su primera película.

Pablo se muestra claro y transparente, con ese brillo en los ojos que solo transmiten las personas que tienen una luz especial. Christian, algo más serio con el exterior, se muestra con una actitud segura y sosegada que esconde un especial cariño hacia la película que acaban de estrenar. Charlo con los dos sobre la película Al Óleo, sobre su joven y prometedor reparto y sobre feminismo.

P: ‘Al Óleo’ supone el primer largometraje para los dos, a un nivel de dirección (Pablo Lavado), ayudante de dirección (Christian Grajeras) y como guionistas. ¿Cuál y cómo ha sido el camino hasta conseguir financiación para la película?

PABLO LAVADO: Ha sido un trabajo en equipo muy interesante. Christian y yo éramos dos personas totalmente diferentes a la hora de escribir el guion, pero nos complementábamos muy bien. Yo me fijo mucho en lo idílico y en lo onírico y creo que Christian es algo más terrenal a la hora de escribir, es más realista. Pero logramos una conexión muy interesante.

CHRISTIAN GRAJERAS: Fue un proceso cuanto menos estresante porque cuando no hay medios y el dinero escasea, estás siempre pendiente de imprevistos que puedan surgirte. Siempre hemos intentado tener todo lo más atado e hilado posible. Creo que hemos logrado una buena sinergia a la hora de trabajar Pablo y yo.

P: ¿Es complicado hacer cine en España para la gente joven como vosotros que empieza?

PABLO LAVADO: Yo creo que existen mil formas, mil caminos y mil maneras. Lo único que hay que hacer es luchar por cumplir tus sueños. Es el único ingrediente. En mi caso, fue Chico García el que materializó este sueño. Yo animaría a cualquier persona a presentarse en concursos y a que no tenga miedo a nadie porque todos somos personas.

CHRISTIAN GRAJERAS: La juventud no es ninguna traba para conseguir llevar a cabo un proyecto audiovisual. Todo se trata de empeñarse, de aprender, de ver cine y de buscar dentro de uno mismo lo que puedes contar.

Christian Grajeras: El ingrediente principal es el compromiso. Cuando hay compromiso hay un trabajo bien hecho y cuando hay ilusión y hay ganas para sacar un proyecto adelante, el género se convierte en una cosa completamente irrelevante.

P: El equipo está formado, prácticamente entero, por mujeres. Habéis dicho en muchas ocasiones que esto no ha sido premeditado, pero si es cierto que trabajar con muchas mujeres aportará cosas diferentes ¿no?

PABLO LAVADO: Yo creo que trabajar con mujeres es exactamente igual que trabajar con hombres.

CHRISTIAN GRAJERAS: Efectivamente. El ingrediente principal es el compromiso. Cuando hay compromiso hay un trabajo bien hecho y cuando hay ilusión y hay ganas para sacar un proyecto adelante, el género se convierte en una cosa completamente irrelevante.

P: Ambos conocíais a gran parte del equipo artístico y técnico gracias a la ESAD y a la escuela de cine SCHOOL TRAINING de las cuales procedían muchas de las personas de vuestra escuela. ¿Cómo ha sido trabajar “en familia”?

PABLO LAVADO: Yo creo que uno tiene que hacer lo que pueda con lo que tenga y donde esté sacando el máximo provecho siempre. Conocí a gente de ambas escuelas y había un compromiso total hacia el proyecto y en eso fue en lo que nos fijamos.

CHRISTIAN GRAJERAS: En el proceso de preproducción hubo una retroalimentación interesante entre gente de ambas escuelas. En el rodaje logramos ir configurando el equipo poco a poco entre las distintas personas que iban sumándose a él. Fue muy productivo.

P: Cómo es el trabajo de un ayudante de producción de este estilo en el que el director es amateur y su equipo tan joven.

CHRISTIAN GRAJERAS: A mi me ayudó el haber trabajado en proyectos más grandes y haber visto la templanza y el empeño en el que he cogido las referencias para trabajar en el rodaje. La determinación, también era importante. Es necesario que no te tiemble la voz a la hora de tomar cualquiera decisión, siempre a beneficio de tener un proyecto más sólido para que la película representare realmente lo que es.

 

P: En la película se habla de feminismo, micromachismos… ¿Cómo convivís con ellos?

PABLO LAVADO: Los micromachismos conviven en nuestra generación. Creo que hay que deconstruir el pensamiento una vez que lo identificas y volver a construirlo con tus propios valores.

CHRISTIAN GRAJERAS: Yo creo que es necesaria una voluntad de autoevaluación. Hay que ir tomando un poco de conciencia de los actos que hacemos de día a día. Por lo menos, que nuestro pequeño entorno sea un poco mejor. Si conseguimos que otros entornos hagan esa pequeña autoevaluación con el entorno que les rodea, el trabajo está hecho.

P: El pasado 8 de marzo se movilizaron miles y miles de personas por toda España. ¿Creéis que estamos ante una etapa histórica de revolución feminista?

CHRISTIAN GRAJERAS: Completamente. Yo me considero feminista. Sí que es cierto que es un término que he ido conociendo poco a poco, con el paso del tiempo. He ido entendiendo lo que significa. Lo que pretende es que nos queramos y que nos respetamos.

PABLO LAVADO: No puedo completar mucho más, pero me gustaría añadir la gran ayuda que Mimi T. Misas, actriz y jefa de producción en la peli me brindó a la hora de entender mejor estos términos y de encararlos en el guion y en la película.