Estas han sido algunas propuestas poéticas más destacadas durante la cuarentena

Pavlo Verde

Ahora que llegamos al ocaso de la cuarentena no estaría de más hacer un repaso a las distintas propuestas del mundo de la poesía que se han gestado en estos meses de confinamiento. En general han sido semanas de intensa actividad artística y cultural.

Fiebre artística

Numerosos músicos, escritores, dibujantes… han aprovechado estas fechas para ofrecer por redes sociales o internet sus respectivas obras. En esto hay un claro componente comercial y no han faltado quienes han aprovechado la cuarentena para publicitarse. Esto no quiere decir que las intenciones de los artistas acabasen ahí, pues los intereses propios no han estado reñidos con una voluntad solidaria de ofrecer contenido de calidad en días de tedio y pocas opciones para el entretenimiento. La poesía no se ha quedado atrás y ha demostrado que el recogimiento, aunque sea forzoso, no le sienta mal. Han aparecido abundantes propuestas poéticas individuales y colectivas dentro y fuera de la red (y las redes). A continuación presentamos algunas de las más destacadas.

Poesía salvavidas en cuarentena

Una opción muy recurrente ha sido la recopilación de poemas anteriores a la pandemia que han adquirido un nuevo significado con ella. Estas antologías surgen como “salvavidas” para acercar poesía de distintas procedencias y sabores a personas confinadas que puedan sufrir el peor rostro del aburrimiento. Una de las más destacadas por su calidad es la de la revista cultural colombiana Arcadia. En ella encontramos poetas locales consagradas (Fátima Vélez, Tania Ganitsky), premios Nobel de Literatura (Joseph Brodsky, Wislawa Szymborska) y clásicos del verso en español como Alejandra Pizarnik o Luis Cernuda. Sin lugar a dudas una antología muy recomendable para una tarde entre cuatro paredes.

De la necesidad virtud

Otra posibilidad han sido las colaboraciones poéticas, crossovers con fines creativos y también solidarios en muchas ocasiones. Dos han sido especialmente renombrados y ambos han surgido en el mismo lugar. Poemas de cuarentena y el I Encuentro Virtual Oretania de Poetas son dos propuestas nacidas en Ciudad Real. La primera, organizada por la poeta Cristina Díaz, ha juntado 50 autores y casi 100 textos poéticos (más ilustraciones) unidos por la temática del confinamiento. La recaudación que puedan obtener con el volumen resultante será destinada a distintas ONG. El segundo, coordinado por Luis Díaz-Cacho, cuenta con la participación de 23 poetas ciudadrealeños que han unido sus fuerzas en tiempos de COVID. Sus contribuciones pueden escucharse en el canal de YouTube de Oretania.

Ingenierías de excepción

La siguiente propuesta viene de Estados Unidos. Una escritora y profesora de inglés de West Virginia, Jessica Salfia, sorprendió en Twitter en abril con un poema formado por las primeras frases de los insistentes emails promocionales que le fueron llegando en los primeros días de cuarentena. El resultado es un curioso poema a lo Tristán Tzara en el que todas las piezas encajan. Como reflexión irónica sobre la pandemia es de lo mejor. Y eso que nació sin querer.

Golpe de gracia

Finalmente, y por no abandonar el humor, la crítica y la ironía, ahí está Rodrigo García Marina y su “Poema para pasar la cuarentena acompañado”. Este joven poeta madrileño afincado en Gran Canarias no deja títere con cabeza y arremete en sus versos contra las ministras presentes el 8-M, Antonio Escohotado, Daniel Bernabé y el cuñadismo en general. A su vez, destaca por su estilo sórdido, sus referencias explícitas y su tono siempre sarcástico. Puede gustar más o menos, pero su fuerza expresiva es innegable. Definitivamente una de las joyas de esta cuarentena.

Y después de esta breve muestra de poesía en tiempos de cuarentena, terminamos. La productividad poética en estos meses ha sido tal que habría resultado imposible compilarla en un solo artículo. Aun así, quien tenga interés podrá tirar del hilo que aquí le lanzamos y adentrarse en nuevos poemas de cuarentena (o de cualquier otra cosa) que merezcan la pena.