‘A los que aman’ supuso el cuarto largometraje de Coixet. Una apuesta romántica que nos traslada al siglo XVIII

Alba Blanco

Hay muchas formas literarias de poder escribir el comienzo de una película, pero ninguna como la de la bibliófila Isabel Coixet. ‘A los que aman’, comienza con el diálogo interno de un niño, aunque no es su voz la que escuchamos, sino la de su yo futuro.

“Dicen que a través de las palabras el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura, cuanto más ajena a nosotros, cuanto más cerca la sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel asunto, el máximo gusto”.

A los que aman, Isabel Coixet

En la película, que es la cuarta que dirigió la directora catalana, se narra la historia de un antiguo médico (Julio Núñez) que durante una visita a una mujer que está a punto de fallecer le cuenta a un joven la historia del gran amor de su vida. Sin embargo, esta apasionada historia resulta ser más compleja de lo que parece, debido a la implicación de distintos sujetos y sentimientos entrelazados.

La directora de Mi vida sin mí nos traslada a una época casi victoriana en la que el amor es el principal protagonista. Sin embargo, más allá de cualquier ambientación, el paralelismo de lo que se narra con cualquier actualidad es inminente. Coixet logra que el espectador se identifique con los personajes: todos hemos sufrido por amor alguna vez. Y lo hace mediante distintas tramas amorosas que fluyen entre los personajes.

Isabel Coixet durante un rodaje.
Isabel Coixet durante un rodaje

“Pasé mi vida amando a una mujer que amaba a otro que no la amaba a ella, sino a otra, de la que nunca supo si le correspondía. Era este un tiempo en el que todavía podía mirar al futuro, con más esperanza que miedo”.

A los que aman. Isabel Coixet (1998).

Aunque bien “A los que aman” pueda estar condenada al ostracismo dentro de la filmografía de Coixet debido a su guion (a veces dudoso), el filme desprende una poética en su fotografía y puesta en escena que resulta sencillamente deliciosa. Para todos aquellos que aman, han amado o han sido amados, agárrense, esta película es para todos ustedes.