Alba Blanco

Rafi llega a casa de Fali con la maleta a cuestas porquesu mujer le ha echado de casa. No es la primera vez que esto sucede, aunque en esta ocasión todo será diferente, ya que el lío en el que se ha metido Rafi esta vez… es de los gordos. A Fali le gustaría ayudar a su compadre, pero tiene mucha prisa: mañana será la primera comunión de su hijo y lo único que tiene que hacer como padre es llevar el traje del niño a la finca donde se celebrará el evento. Durante las siguientes veinticuatro horas, y con la cuenta atrás del reloj acechándoles, los compadres conseguirán salir de varios embrollos para meterse en nuevos enredos. (Festival de Málaga)

La rueda de prensa de “El mundo es suyo” fue, sin duda, una de las más divertidas. Era de esperar, hacer reír es la especialidad de los compadres.

Dirigida (e interpretada) por Alfonso Sánchez, y con la otra colaboración protagonista de Alberto López, esta película producida por la Warner pretende seguir la estela que ya dejo en su momento “El mundo es nuestro”. Tal y como expuso Alberto López el objetivo era no irse demasiado de la línea emprendida con la primera película: “Siempre hemos querido ser fieles al origen y al público”.

Su director hablaba emocionado de que los pasos que han tenido que dar para llevar a cabo este segundo proyectado han sido complicados. Tanto él como Alberto siempre fueron “chavales de barrio” y poder hacer películas así con una financiación medianamente buena y con la Warner es mucho más de lo que podrían haber pensado.

No obstante, este filme no es solo una parodia y una historia para reír y hacernos pasar un buen rato en el cine, sino que es toda una crítica a la sociedad en sus distintos ámbitos. “Es una sátira sobre España y el sistema patriarcal. Los personajes viven una gran tragedia. Con “El mundo es nuestro”, quisimos que los protagonistas fueran los desheredados y con esta película se trata de ver un poco el lado más conservador.

A pesar de ser una película que incita, en muchas ocasiones, al chiste fácil, son precisamente esos mismos chistes los que la hacen natural y fluida. Alfonso Sánchez aseguro que si al público le gusta harán otra. Y es que los compadres, trabajan por y para su público: “Todo esto es para el público”, aseguraba el director.

Y tal y como dijo Alberto López, “si no fuera por el humor, en España estaríamos cantando fados”. Es por ello que, dado que es de las cosas que mejor se nos dan, ¿a qué esperan para ir al cine a reírse un rato y reflexionar?