Alba Blanco

Era la segunda vez que los Goya salían de casa, acostumbrados a celebrarse en Madrid (la primera vez fue en Barcelona). El nuevo escenario elegido fue Andalucía, concretamente la ciudad de Sevilla, que se inundó por unos instantes de la magia del cine y de sus estrellas, que emocionadas se preparaban para la noche más especial del cine español.

Presentaban Silvia Abril y Andreu Buenafuente, una pareja bien conocida de nuestra televisión y cuya química traspasa las pantallas. A pesar de que, a diferencia de otras entregas, los presentadores no salieron excesivamente durante la gala, su complicidad y ritmo sorprendieron al público que, lejos de mostrarse secos o aburridos, rieron las gracias a esta pareja de cómicos.

Los nominados eran muchos: Penélope Cruz, Antonio de la Torre, Susi Sánchez, Nawja Nimri, Rodrigo Sorogoyen, Javier Fesser, Alfonso Cuarón…

Al final los premios estuvieron mejor repartidos de lo posiblemente esperado y subieron a recoger el premio a Mejor Película el equipo de Campeones, el nuevo trabajo de Javier Fesser, que también logró alzarse con el premio a Mejor canción original y el premio a Mejor actor revelación para Jesús Vidal, que dio uno de los discursos más emotivos y tiernos de la noche.

Rodrigo Sorogoyen logró llevarse finalmente el premio a Mejor Dirección por esa película de corrupción que ha sido tan bien acogida por la crítica, El reino. A poco menos de un mes para la celebración de los Premios Oscar, certamen por el que Sorogoyen puede que se lleve un galardón a casa con su cortometraje “Madre”, la película del madrileño consiguió llevarse a casa, además, premio a Mejor Guion Original, Mejor música original, Mejor actor de reparto para Luis Zahera y Mejor sonido.

Asimismo, Antonio de la Torre recogió el premio a Mejor actor principal por esta película, cuyo reconocimiento como reconocía momentos antes a la entrega de premios, era más deseado que nunca.

La misma situación de satisfacción tuvieron que tener Susi Sánchez y Eva Llorach, que se alzaron con el goya a Mejor actriz principal (La enfermedad del domingo) y Mejor actriz revelación respectivamente, en una noche en la que el mensaje reivindicativo no faltó. Los abanicos rojos bajo el lema “Ni una menos” inundaron la alfombra roja y Eva Llorach, que logró el premio goya por la nueva película de Carlos Vermut, Quién te cantará, dio un discurso a lo Frances McDormand que no dejó a nadie indiferente.

Fotografía de la revista Instyle

Otra protagonista femenina de la noche fue Arantxa Echevarría, la directora de Carmen y Lola, un film de carácter independiente que narra la historia de dos gitanas que se enamoran dentro de un ambiente teñido de conservadurismo y represión. El film, a pesar de sus nominaciones, solo logró alzarse con dos cabezones, a Mejor dirección novel para Arantxa Echevarría, y a Mejor actriz de reparto para Carolina Yuste. No obstante, el fuerte y potente mensaje de la directora durante su discurso fue uno de los más aplaudidos de la noche, y de los más directos. “Quiero dedicarle esta película, que es de amor, a todos aquellos que no permiten amar al diferente, aquellos que no son capaces de ponerse en la piel de la minoría y del distinto, aquellos que no creen que sea necesaria una ley de violencia de género, aquellos que creen que los colectivos LGTBI no necesitan apoyo, aquellos que piensan que no es parte de la sanidad pública el aborto y el cambio de sexo. Se lo quiero dedicar a ellos para que, por favor, vayan a ver una película de lesbianas, gitanas y mujeres. A ver si se les mueve algo”, expuso ante un público emocionado, la creadora de “Carmen y Lola”.

Otra de las películas que recogieron su reconocimiento fue La sombra de la ley, que se llevó a casa 3 premios Goya, a Mejor dirección de fotografía, Mejor dirección artística y Mejor diseño de vestuario.

Fotograma de “La sombra de ley”

A su vez, otras películas como Roma del mexicano Alfonso Cuarón, que recibió el premio a Mejor película iberoamericana o el cortometraje documental Gaza, fueron reconocidas en una noche en la que el discurso en favor a las mujeres y la reivindicación política no faltó. El presidente de la academia de cine, Mariano Barroso, habló, mostrando su apoyo, de todas aquellas mujeres jóvenes que quieren dedicarse al cine: “Ha llegado el momento de que cuando una hija diga que quiere ser directora o guionista sus padres, en vez de sentir un escalofrío de miedo, sientan un escalofrío de orgullo”.

Respecto a sus actuaciones musicales, destacaron algunas como la de la artista española, Rosalía que hizo un homenaje a “Los chunguitos”, y la de Amaia, Rozalén y Judit Neddermann que actuaron juntas para presentar los premios musicales.

La edición número 33 de los Premios Goya, los premios más importantes del cine español, nos mostraron aquella cara de nuestra sociedad que dice lo que piensa, hace lo que siente y reivindica lo que considera justo y necesario. Y es como decía Ettore Scola, “el cine es un espejo pintado”. En este caso, un espejo que pinta nuestra sociedad.