Este año, el romance de verano tan deseado por tantas personas, será algo distinto

Marcos Gracia

Cada año, en el comienzo del verano, miles de personas migran a destinos paradisíacos, al pueblo de la familia, a la playa con los amigos o a acampar en algún camping perdido en la montaña. Es en esos lugares donde se suele encontrar aquel romance de verano que da comienzo en la película Grease.

Sin embargo, este año estos romances se verán truncados por mascarillas, ausencia de fiestas, distancia social y, evidentemente, la falta de desplazamiento a aquellos sitios. Aquellas personas que deseen tener un romance de verano similar al de Johnny y Frances en Dirty Dancing deberán asumir que no les será sencillo.

Lo que antes considerábamos normal, en esta nueva normalidad, es algo inviable. Bailar con desconocidos, compartir bebidas o besarse no es lo más recomendado en tiempos de covid. Entramos en el debate si realmente ese idílico amor de apenas dos meses era tan perfecto como efímero. ¿Realmente nos detuvimos a hablar en este romance como ahora?

Tanto en Sandy como Danny afirmaban estar enamorados después de un verano repleto de ¨amor¨. Pero, ¿cómo es posible que en ese tiempo no saliese el tema de donde iban a estudiar? Se encuentra de manera casual en el mismo instituto cuando ella llega nueva.  Es entonces cuando nos cercioramos de la evidente falta de comunicación. El joven John Travolta en verano parecía un chico atento y encantador; sin embargo cuando Olivia Newton-John llega al instituto Rydell el muchacho es completamente diferente. Lo que los protagonistas denominaban amor, solamente hacía alusión a una tensión sexual más que evidente y a una falsa ilusión. Este romance desde el principio tenía una fecha de caducidad como todas las historias de amor de verano.

En este tipo de situaciones nos dejamos llevar por la pasión sexual evadiendo el momento de conocer a la otra persona. Es en este preciso momento donde se complica en este 2020 la situación. Nos va a ser extremadamente complicado tener uno o varios romances veraniegos a causa de la pandemia, o eso debería pasar. ¿Por qué? Generalmente los conoces de fiesta en alguna discoteca, de botellón o por amigos de amigos en una tarde de piscina. El factor de conocer a la persona nos es irrelevante pues ambos conocemos la fecha límite. El problema se encuentra en el momento en el que debemos desprendernos de la parte que engloba la posibilidad de propagación del virus. Esto no es más que el principio, el factor mascarilla es un gran impedimento para llevar a cabo ese primer paso que apenas les costó a Johnny y Frances.

A continuación, sumamos el intento de evitar el contacto con personas que no convives por lo que algo tan simple como compartir una bebida se queda como algo de la antigüedad, o al menos mientras dure esta crisis sanitaria.

Los romances amorosos este año van a ser sumamente complicados, pero al mismo tiempo puede que algo más intensos. Así serán por ahora los romances de verano en tiempos de covid.