Inés van Berkel

Con la aparición de una relación homosexual en la aclamada serie ‘Hora de Aventuras’ muchos se plantean la necesidad de representar este tipo de relaciones en series infantiles.

La respuesta es: sí.

Fin del artículo.

Bueno, no acaba aquí, pero podría, porque es la única respuesta válida.

Parece difícil que en pleno 2018 se esté debatiendo sobre la necesidad o validez de representación LGBT en series con la excusa de que es diferente para el contenido adulto que para el infantil. A aquellos les digo, reemplacen LGBT por otra palabra. Pregúntense, ¿es necesaria la aparición de mujeres en series infantiles? Les puede parecer una locura, pero recuerden que en la época de Shakespeare las mujeres no podían aparecer en el teatro. Si se lo comparo con la aparición de gente de color se escandalizarían por acusarles de racistas. Sorprendente, pues ambas frases lo que dicen es que cierto tipo de personas no deberían aparecer en los medios. Lo que pasa es que disfrazan su evidente homofobia detrás de un argumento anticuado acerca de los valores y la edad.

‘’Los niños son muy pequeños para saber su orientación sexual’’ suele ser la frase favorita de aquellos que se oponen a esto. ‘’Les están metiendo la homosexualidad con calzador’’ porque como todos saben, en ninguna serie, película o libro dirigida a los más peques han aparecido historias de amor heterosexuales. Porque para nada, estas personas, son las que ven a un niño de 3 años mirar a una niña y ya están gritando ‘’¡Ay, la parejita!’’ o diciendo que el nene ya es un rompecorazones. Porque parece que son demasiado pequeños para saber su orientación sexual menos si aquella es heterosexual. Y los niños lo saben, ¿o debemos recordarles el caso de Jamel Myles, el niño que con tan solo 9 años acabó con su propia vida debido a todo el bullying recibido por ser gay? ¿Puede leer eso y decirme a la cara que la representación LGBT no es necesaria? ¿Que no hay nada que normalizar?

Luego también existe el argumento de que ahora de repente todos los personajes se están convirtiendo en LGBT. Que esto es ‘’el lobby gay’’ como les gusta decir, que nos está metiendo a personajes LGBT hasta en la sopa. Pues déjame usted que le cuente, es que hay personas LGBT hasta en su sopa. Están en todas partes. Igual no se está dando cuenta hasta ahora, tanto porque no sabía lo que era o porque no se atrevieron a mostrarlo hasta ahora. Lo único cierto es que están ahí, y merecen ser representados en los medios.

Personalmente, me gusta mucho cuando un personaje querido por la audiencia sale del armario pasadas ya unas temporadas. Porque de esta manera, tanto las personas con sentido común como los homófobos que ven la serie, que desarrollan sentimientos por estos personajes, convirtiéndolos en parte de su vida, de repente tienen a un ser cercano que resulta ser LGBT, y deben saber tratar con ello. Tanto si se lo olían como si les sorprende, ya conocen a este personaje y ahora les toca conocerlo de otra manera.

Vamos, como en la vida real.

La serie Hora de Aventuras (Adventure Time)  acabó este año en su décima temporada, con miles de fans por todo el mundo. Con muchos de ellos, desde hace años, deseando que hubiese algún tipo de relación romántica entre las amigas/enemigas Princesa Chicle y Marceline. A lo largo de la serie se desarrolla su relación amistosa, estando más cerca la una de la otra con el paso del tiempo. Es aquí donde empezaron los rumores, o más bien, deseos de la audiencia de que anunciasen que eran pareja, pues se les veía muy juntas. Pero no fue hasta el último capítulo en el que, spoiler alert, tras un ataque a la Princesa Chicle, Marceline se preocupa por ella y al ver que está bien, se juntan dándose un beso.

También la boda de Sapphire y Ruby en Steven Universe causó revuelo por los más conservadores, repitiendo los argumentos que comentamos anteriormente.

Pero toda esta negatividad no servirá para hundirles. En los últimos años cada vez vemos más diversidad en los medios, y pasos como este, especialmente para niñas, que solamente oyen la palabra lesbiana en un contexto muy sexual, directamente relacionado con el porno. Merecen verse representados. Ahora mismo, hay miles de niñ@s LGBT viendo la televisión aprendiendo que no hay nada de malo en ser gay, que ‘lesbiana’ no es una palabra sucia, que son válidos y siempre habrá quien les quiera.

Y jamás, ningún argumento ideológico podrá quitarles eso.