En ‘Maricón Perdido’ descubrimos la faceta personal de Bob Pop

Javier Cendrero

Una calurosa ovación se produjo en el Teatro Albéniz, una de las sedes del Festival de Málaga, tras el pase de los tres primeros capítulos de la nueva miniserie de TNT, ‘Maricón Perdido‘. La presencia de Roberto Enríquez, alias ‘Bob Pop‘, fue el motivo. Abrir tu propio corazón y contar tu historia personal sin filtros no es algo que todo el mundo se atreva a hacer. Un producto que seguirá concienciando a la sociedad y ayudará a personas en una situación similar.

Sabe muy bien lo que hace

La serie es una delicia estéticamente hablando. Empezando por la intro, la cual es maravillosa. La ambientación de las diferentes épocas en las que transcurre la narrativa (principalmente mediante el atrezzo, el vestuario y la banda sonora) está muy bien construida.

Maricón Perdido‘ cuenta la historia de Bob Pop centrándose en tres momentos concretos de su vida. Su infancia en el colegio e instituto, su juventud y el momento presente. Los saltos temporales son un continuo en el transcurso de la serie con el objeto de apreciar la evolución en el personaje.

Todo es contado desde el punto de vista de la comedia y la naturalidad, pese a que toca cuestiones muy sensibles. Esto provoca que se represente a la perfección la historia de superación que es. No banaliza los temas que trata, pero tampoco busca el conmover por conmover. Se encarga de contar la historia tal y como es, sabiendo el potencial que posee por si sola. Resiliencia en estado puro.

Maricón Perdido‘ es un drama por lo que cuenta y no necesita relativizarlo ni exacerbarlo.

Parte del elenco y Bob Pop en el photocall del Festival de Málaga (by ele.dzz)

Tres capítulos son insuficientes

Noventa minutos de metraje no han sido suficientes para que dicte una sentencia, pero si para que elucubre. Partiendo de la base de que es un buen producto, ‘Maricón Perdido’ no me ha conquistado, pero tampoco me ha decepcionado. Los tres capítulos vistos en el Festival de Málaga me entretuvieron e hicieron empatizar en gran parte con Bob Pop, pero; ¿Habría sido así de no ser un biopic sobre un personaje mediático?

Es una producción que me ha gustado en gran parte por la necesidad de conocer mejor a ese maravilloso personaje que he disfrutado durante todo este tiempo en televisión. La función de entretenerme la ha ejecutado a la perfección, sin embargo no ha sido capaz de llegar a engatusarme emocionalmente como por ejemplo si que lo hizo ‘La Veneno‘.

Otro de los puntos favorables de la serie es su espléndido reparto. Todos están a un nivel altísimo y se mimetizan a la perfección con lo que la ficción de Bob Pop quiere ofrecer. Candela Peña, sublime.

Maricón Perdido‘ es una serie necesaria y con la que gran parte del público disfrutará, aunque no es la joya a la que yo le tenía depositadas todas mis esperanzas.