Las redes sociales incrementan el FOMO y esto puede llevar a mermar nuestra salud mental

Sara Pardo

“Mi mayor miedo es no estar en un momento clave”, “cuando me coinciden varios planes me frustro por perderme algo importante” me dice mi amigo Alberto. El miedo a perdernos acontecimientos relevantes que pueden marcar las relaciones de un grupo de amigos o historias increíbles de las que no has sido participe tiene un nombre: FOMO.

FOMO, acrónimo de Fear Of Missing Out, es una palabra reciente para denominar el miedo a perdernos algo. Una fobia que sufren muchas personas y que se ha visto acrecentar con las redes sociales. No estar presente en una fiesta o evento por diferentes motivos y tener que ver a través de Instagram lo bien que se lo están pasando provoca desde inseguridad hasta un trastorno de ansiedad por no saber todo lo que sucede.

El FOMO virtual está ligado a la nomofobia puesto que te hace depender del móvil para estar siempre actualizado y enterado de lo que sucede en la red. La idealizada vida que muestran los usuarios provoca que las personas se devalúen y pierdan autoestima. Parejas felices, amigos viajando por el mundo o personas con tu edad que han llegado a sus metas… Todo lo que se muestra perfecto lo absorbemos y lo comparamos con nosotros. De esta comparación surge la envidia.

¿Cómo saber si sufrimos FOMO?

Si tu respuesta es afirmativa a varias de las siguientes cuestiones es un indicador de padecer FOMO

  • ¿Miras tus redes sociales cuando estás en compañía o durante la comida?
  • ¿Sientes tristeza cuando descubres en las redes sociales que tus amigos están haciendo algo sin ti?
  • ¿Sientes intranquilidad o nerviosismo si no sabes que están haciendo tus amigos?
  • ¿Piensas cuando estás con amigos qué vas a subir a tus redes sociales?

La nomobobia y el FOMO pueden llegar a ser problemáticos. Si no eres capaz de resolver estos problemas por ti solo, lo mejor es consultar a un profesional.