¿Qué es un fanzine? ¿Cuándo surgió? ¿Cómo llego Celia hasta esta comunidad? Celia Dosal, fanzinera o fancinera, depende del día, nos sumerge en el mundo del fanzine.

Sara Pardo

Eran las 19:00 de la tarde y tras algunos problemas técnicos que gritaban a Celia “¡Cámbiate de móvil ya!” Pudimos empezar a charlar mientras sacábamos rotuladores, folios y todo tipo de materiales que pudiesen ser adheridos a un fanzine. Cuando contacté con Celia le propuse hacer un fanzine cada una durante el tiempo que fuese la entrevista.

Celia Dosal Carabias (7 de abril de 1998, Madrid) es casi graduada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense. Con cámara en mano desde pequeña ha grabado y regrabado, contando todo tipo de historias persiguiendo su sueño de ser directora de cine. Directora de varios cortometrajes galardonados a sus espaldas, presentadora del programa de radio Infogénero, jurado joven en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, diseñadora e impartidora de talleres dedicados al fanzine e incluso una Charla TEDxYouth sobre esta temática. Es tan solo un breve resumen de la trayectoria de esta artista a los 22 años; y la mejor persona para esta entrevista.

Pregunta: ¿Fanzine o fancine? ¿Odias a aquellos que lo escriben mal?

Respuesta: No, me parece genial, puede ser otra categoría: fancine aquellos que son de cine, al igual que perzines son los personales y los fanzines de lo que somos fans. Si se puede estropear más la palabra, mejor.

P: ¿Cómo descubriste los fanzines?

R: A mí siempre me ha gustado tener libros de recortes. Tenía uno de Yo soy Bea y un cuaderno de Mickey Mouse donde pegaba las fotos y hacía dibujos. Yo no sabía que eran fanzines hasta que hice un taller del colectivo La más bella y allí lo descubrí. Lo que estaba haciendo eran fanzines salvo que yo no lo distribuía solo tenía una copia. A partir de ese momento fui consciente de la herramienta que tenía y de su potencial. Lo comencé a distribuir en el Minipichifest de 2017, que es un festival de fanzines en Madrid que solo dura un fin de semana (es la versión corta del Pichifest). Me presenté y me cogieron. Ahí conocí a la gente que estaba haciendo fanzines en Madrid y en toda España.

P: ¿Cuál fue tu primer fanzine?

R: Se llama “Me voy” y relata como diferentes personajes se van de casa. Son entrevistas a diversas personas y edades que se han ido de casa, En el Minipichifest un chico me preguntó cómo había hecho esas entrevistas porque el formato es parecido, y le dije que me las había inventado, no eran reales. Sí que es verdad que algunas están inspiradas en personas de mi entorno, pero no he preguntado si quiera.

Me voy, fanzine de Celia
Puedes leer el fanzine “ME VOY” de Celia Dosal pulsando sobre la imagen

P: Por tu cumpleaños siempre haces un fanzine que ilustre el año completo, sin embargo, en tu último fanzine Abril+1 (otra vez) decías que cada vez son más autobiográficos y que ya no le ves tanto sentido. ¿El año que viene harás otro?

R: Sí, es mi proyecto de vida, tengo que hacerlo aunque no me apetezca, aunque un año sean varias cartulinas negras grapadas porque ha sido un año de mierda. Es un compromiso que tengo y espero mantener. Es verdad que siempre lo hago unos días después de mi cumpleaños y no en el mes de marzo. Pero me ayuda a ordenar el pensamiento y ver con qué me quedo. En el fanzine Abril+1 (otra vez) dije eso puesto que en mi año hago 7 u 8 muy personales y pensé qué podría poner aquí que no haya dicho ya. Aún así, es algo que no quiero perder.

P: ¿Cúal es tu fanzine favorito?

R: Mi fanzine favorito es Abortar en Burgos no es posible de Raquel Presumido. El formato es un A5, horizontal y está unido por una percha hecha con alambre por Raquel. Trata sobre la vivencia de Raquel escrita a modo de relato, letras negras sobre fondo blanco. Es la forma más sencilla, pero lo que cuenta es tan tremendo que no hace falta meterle texturas. Es muy directo. Tiene sentido que sea un fanzine puesto que es muy seguro, conoces a la persona a la cual se lo das, no como en un blog que tiene acceso cualquier persona.

También cualquier fanzine de Angie de La Lama porque tiene un estilo muy personal, mezclando técnicas, a mano…

P: ¿Crees que hay un nicho de mercado? ¿Puedes ganarte la vida haciendo fanzines?

R: No, no se puede. No se puede ni plantear. A lo mejor puedes ganarte la vida alrededor del fanzine… (duda) No, no se puede (ríe). Las personas que son artistas y que usan más soportes que el fanzine sí pueden, pero los fanzineros y fanzineras no pueden vivir de ello, no es un trabajo posible.

P: Cada vez hay más gente uniéndose a esta comunidad, ¿lleva mucho tiempo existiendo? ¿cuándo comenzó el fanzine?

R: El fanzine empezó en los años 30 en EEUU, no es nada nuevo. Comenzó con las revistas de ciencia ficción, los lectores hacían fanzines de las historias de los personajes de esas revistas que se enviaban por correo. A lo largo del siglo pasado, casi todos los movimientos de las subculturas, de derechos LGTBI y feminismo han ido acompañados del fanzine como herramienta de construcción y para crear comunidad. Por ejemplo las Riot Grrrls, de la década de los 90 relacionado con el feminismo, donde no se le daba voz en los medios de comunicación se le ha dado cabida en los fanzines. Al igual que en la movida madrileña.

P: ¿Cómo ha revolucionado internet y las redes sociales el fanzine?

Es verdad que antes encontrabas en los fanzines ese hueco a temáticas que no se daba en los medios convencionales como LGTBI, feminismo… con las redes sociales e internet ya tienes esa información y con una distribución mucho más amplia. Ya no son 20 ejemplares.

¿Por qué entonces seguir haciendo fanzines? Es un gasto de papel también y con internet puedes llegar a mas gente. Es lo que te decía antes, tienes la seguridad de saber a quién se lo das, es un ambiente seguro. En internet lo puede descargar cualquiera. La comunidad tiene algo que hace que quieras compartilo porque sabes que lo valoran. Es liberador hacer fanzines, son sanadores, te hacen sentir realizada. Empezar algo y acabarlo. Ese proceso es sanador, incluso hay una charla del fanzine como terapia. Tanto esto como la comunidad es lo mejor. Yo animo a la gente a leer fanzines y a hacerlos.

P: Yo no sabía de su existencia hasta hace muy poco, es una comunidad un tanto invisibilizada.

R: En el fondo siempre ha sido la contracultura, si en un momento se hiciese famoso, ¿seguiría siendo contracultura o sería mainstream? Tiene sentido que sea pequeño porque a lo mejor, es un problema, ahora se está debatiendo si debería entrar el fanzine en las instituciones. Si pasa a las instituciones se pierde el origen, el alma del fanzine que es la libertad absoluta y la contracultura de hablar de lo que no se está hablando. Es un debate abierto.

P: Los libros tienen un ejemplar en la Biblioteca Nacional como registro, ¿podrían entrar en una institución de ese tipo?

R: Sí, de hecho, hay un proyecto que lo lleva Andrea Galaxina y otras compañeras que se llama Archivo de fanzines Biblioteca de Mujeres donde se catalogan los fanzines. Tú llevas tu copia y ya está, puedes llevar el que estas haciendo ahora mismo. Ellas se centran en fanzines creados por mujeres, porque se están usando para hablar de los problemas que tenemos y se está especializando en eso.

Después de una hora de entrevista terminamos nuestros fanzines, se nota que Celia es veterana.

fanzine Celia Dosal
Fanzine creado durante la videollamada por Celia Dosal