Buffet Infinity: la pesadilla analógica que devora las reglas del cine comercial
El debut de Simon Glassman convierte la televisión local en pesadilla En un panorama donde tantas películas independientes parecen cortadas por el mismo patrón de producción, encontrar una obra que rompa deliberadamente las normas del relato tradicional resulta reconfortante. Buffet Infinity, el debut en el largometraje del canadiense Simon Glassman, es precisamente uno de esos raros experimentos que no temen incomodar. Con una narrativa construida de manera exclusiva a través de anuncios de televisión de bajo presupuesto, la cinta plantea una sátira feroz sobre el consumismo voraz que se mueve con soltura entre la comedia absurda y el terror cósmico.