‘Operación Camarón’, aunque no lo parezca de primeras, se aleja en gran parte de la absurdez que muchas veces representa a la comedia española

Javier Cendrero

La película de Carlos Therón llegó al Festival de Málaga tras un primer intento fallido de estrenos debido a la pandemia. Dentro de la sección oficial, pero fuera de concurso, ‘Operación Camarón‘ se proyectó el viernes 4 y personalmente, me sorprendió. Protagonizada por Julián López, Carlos Librado “Nené” y Natalia de Molina entre otros, cuenta la historia de Sebas, un policía novato que se infiltrará en el grupo de flamenco-trap del momento solo porque estos van a tocar en la boda de la hija de uno de los narcotraficantes locales más buscados. Es un remake del film italiano ‘Song e’ Napule’.

¿Quién eligió este título?

Es sabido que el título de un largometraje, junto al cartel, es una de las cosas más importantes dentro del apartado de marketing. Se puede decir que es el eslogan de la campaña. En este caso, ‘Operación Camarón‘ me parece una elección horrorosa y sobre todo, inadecuada. Inadecuada porque más que atraer a mucho público, creo que repelerá a la mayoría. Yo me incluyo en este último grupo. Si no hubiese sido porque ha formado parte de la sección oficial del Festival de Málaga, nunca habría estado en mi quiniela de “posibles películas que ver en el cine”.

‘Operación Camarón’ podría ser perfectamente el nombre que dan unos niños a espectáculo teatral de la gymkana de campamento de verano o un nuevo capítulo de ‘Muchachada Nui’. Un título que transmite excesiva absurdez para lo que luego realmente ofrece la cinta. Digamos que quienes eligieron este eslogan, hicieron “un Froilán”.

Julián López en el Photocall del Festival (by @ele.dzz)

Desmarcándose del “cuñaísmo”

Si Arturo Pérez Reverte leyese este subtítulo, se tiraría de los pelos al usar un término no perteneciente a la RAE. Aunque suene a tono jocoso, la mayoría de comedias españolas de los últimos años han sufrido este problema. Tópicos y estereotipos a raudales que más que risa, dan vergüenza ajena.

Sin embargo; ¡Sorpresa! ‘Operación Camarón’ es capaz de desligarse en cierta parte de este percance e incluso integrar una pequeña crítica social. Obviamente no es perfecta y es inevitable que en algunos momentos roce o incluso se moje en “el cuñaísmo”, pero siendo justos, el 1º acto de la cinta es muy positivo en numerosos aspectos y demuestra que se puede hacer comedia sin tener que arremeter siempre contra los mismos colectivos. ‘Operación Camarón’ es una película más seria de lo que parece.

Mención especial para Manuel Burque y Josep Gatell, artífices de este guion ágil en el cual predomina el humor blanco, culpable del buen dinamismo de la película.

Grandes interpretaciones

La comedia siempre ha sido un género menospreciado. No se le aplica el valor necesario al hecho de hacer reír a una persona desconocida a través de la oratoria. Esto ocurre en la propia industria cuando llega la temporada de premios y las nominaciones son copadas por los dramas o thrillers salvo milagro.

Por ello quiero remarcar el excelente trabajo de no uno ni dos, sino de todo el reparto. Cada uno de ellos, algunos mediante grandes transformaciones respecto a su apariencia habitual, consiguen generar empatía con su personaje y no caer en la caricaturización. Natalia de Molina, Julián López y ,sorprendentemente para un servidor, Carlos Librado “Nené” rozan la perfección con su interpretación, siendo además los personajes que mayor recorrido emocional poseen.

Llega en el momento perfecto

El 25 de junio se estrena en cines. Tras un año y medio realmente duro, la película llega en el momento idóneo. Sentarnos en la butaca, poder reírnos y olvidar durante un rato de lo que nos rodea, es algo que llevamos mucho tiempo sin poder hacer.

No es la comedia del siglo, pero si que es un film sorprendentemente disfrutable. Gags divertidos, un buen ritmo de metraje, la combinación con el cine de acción, las grandes actuaciones y los dos temazos creados explícitamente para la cinta (tranquilo, están en Spotify), superan con creces los pequeños déficits que la película atesora.

Olvídense del título. Olvídense por un momento de la vida. Y sobre todo, nunca olviden de reírse.

Algunos de los protagonistas en el Photocall del Festival de Málaga (by @ele.dzz) :

Miren Ibarguren
Julián López
Natalia de Molina
Carlos Librado