Este filme del director francés Jacques Demy inspiró a la contemporánea e inspiradora obra musical, La La Land

Alba Blanco

En Cherburgo los días suelen ser lluviosos. Por eso la madre de la protagonista, Geneviève Emery (encarnada por una fantástica Catherine Deneuve) tiene una tienda de paraguas. Porque allí es buen negocio. “Los paraguas de Cherburgo”, del director francés Jacques Demy es una de las grandes inspiraciones y referencias que Damien Chazelle tuvo a la hora de crear y dirigir La La Land. Según confirmó el director de La ciudad de las estrellas, en una entrevista a RTVE, no es solo la filmografía de este director su mayor inspiración para la película, sino como cineasta en general.

“Es muy probable que Demy sea mi mayor influencia, no solo en esta película, sino en todo lo que he hecho y he querido hacer hasta la fecha. Ninguna otra película me ha enseñado tanto como Los paraguas de Cherburgo; es mi amor más profundo”, asegura a la cadena. En la película del director francés, Geneviève vive y trabaja con su madre en una tienda de paraguas de Cherburgo. La joven se enamora de Guy (Nino Castelnuovo), un mecánico con el que piensa casarse aunque su madre se oponga y considere mejor candidato a un rico joyero. Cuando Guy es enviado a hacer el servicio militar, la madre ve la oportunidad perfecta para llevar a su hija hacia la opción correcta. (Filmin).

Fotograma de Los paraguas de Cherburgo (Jacques Demy)

Las similitudes entre ambas películas se ven muy reflejadas en la paleta de colores. Todos son colores vivos, chillones, alegres, divertidos. Algo apastelados en ocasiones. Sin embargo, y a diferencia de La La Land, este filme francés está completamente cantado. Es decir, no hay diálogos sin cantar, todo se canta, hasta los “no” y los “hasta luego”. Algo que, lejos de aburrir al espectador o trastornarle, embellece aún más la cinta. Cinta que además, al igual que sucede con la oscarizada La La Land, tiene un final poco corriente películas musicales. El final no es dulzón. Es un final algo triste y amargo. Como sucede en la vida real.

Demy, en este sentido, fue lo suficientemente hábil como para lograr contar una historia mediante la música, sin ocultar los oscuros que la vida puede esconder. ¿Quién dijo que los finales felices sean obligatorios en el cine? Sin embargo, el espectador no sale de la película con la sensación de sentirse abatido. Y es que hasta en los finales no tan felices podemos encontrar atisbos de belleza.

“Los paraguas de Cherburgo” no solo impregna gran parte de los musicales más recientes, y de otros muchos que se han hecho, sino que permite hacernos creer que todo puede ser cantado. Una historia de amor, una de desamor, tragedias y comedias, altos y bajos. Y que los finales no siempre son como uno quiere que sean, sino sencillamente como son. Y de esta fuente también bebe el La La Land de Damien Chazelle. En una entrevista con Europa Press, el director de Whiplash reconocía que Los paraguas de Cherburgo era quizá la película que más le había influido de manera especial. “Siempre me impresionó la manera en que es capaz de arrastrarte emocionalmente sin que te des cuenta”, concretó.

Los paraguas de Cherburgo está disponible en Filmin bajo suscripción y en alquiler por 1,95.