Alba Blanco

Toda historia comienza con otra historia. Con unos personajes, con un lugar determinado, con un contexto. Esta historia que vais a leer comienza un 28 de diciembre de 1922, en Manhattan (Nueva York), en un barrio humilde y obrero.

Stan Lee nació rodeado de un ambiente familiar poco idílico y se crío gran parte de su infancia y adolescencia en el Bronx. Su padre, que era un inmigrante polaco con pocos recursos económicos, no tenía un trabajo fijo con el que poder llevar dinero a casa. Cuentan que Stan Lee se crío entre discusiones y gritos, en una atmósfera compleja y que, por ello, buscaba su refugio en los libros, en el cine de Error Flynn con películas como Robin Hood y en la escritura. De la cual, podría presumir más adelante de ser todo un virtuoso.

Trabajó en diversos ámbitos antes de dedicarse a lo que haría durante el resto de su vida: fue vendedor de ropa, trabajó como acomodador, escribió obituarios… Su destino cambia cuando, con tan solo 20 años, debuta como guionista con Timely Comics (la que luego se convertiría en Marvel Comics) con un relato de dos páginas protagonizado por el Capitán América.

Cuentan que convencido por su mujer, que falleció en julio del año pasado a la edad de 93 años, escribió el cómic que lo catapultó al éxito, justo cuando estaba a punto de dejar Marvel Cómics. Aquel cómic que salió a la luz un 8 de agosto de 1961. Aquel que le hizo cambiar el recorrido de su vida para siempre y que crearía un nuevo universo en el mundo de la ficción y de los superhéroes: LOS 4 FANTÁSTICOS.

“El único consejo que puedo dar es, si quieres ser escritor, escribe. Y lee mucho, lee todo lo que puedas” – Stan Lee.

Son muchos los trabajos que Stan realizó para DC Cómics y para Marvel Cómics. Entre sus creaciones destacan Spider-Man, Hulk, Thor, X-Man, Iron Man, Doctor Strange o superheroínas como Catwoman y Wonder Woman.

A pesar de las polémicas a las que siempre estuvo sometido por la autoridad de sus obras, es innegable que Stan Lee despertó pasiones en el mundo del cómic y del cine. Todo el universo de películas que se crearían de Marvel y en el universo de los superhéroes, no son más que la prueba de como el cómic y el cine se fusionan hasta tal punto que son uno solo: Una idea que nace de otra idea.

Como si de un storyboard se tratará, las viñetas escritas por Stan traspasaron el otro lado de la realidad. Ya no solo vemos sus historias en papel, también cobran vida en la gran pantalla.

Este pasado 12 de noviembre, falleció a la edad de 95 años, dejando al mundo en silencio y con el recuerdo de aquel universo que algún día creó. Aquel que, gracias a la inmortalidad del arte, siempre quedará en algún lugar de nosotros, de los que somos y de los que serán. Y es que la ficción era para Stan Lee una forma de entretenerse, una forma de divertirse, una forma de entender la vida.

“Todos necesitamos un ídolo, y a veces hay que buscarlo en la ficción” – Stan Lee.