La crisis del coronavirus será una muestra de nuestro deber cívico y de cómo el humor nos hace superar cualquier cosa

Alba Blanco / Viñeta: CTXT – T.R Mora

La crisis del Coronavirus ha llegado a España. En Madrid los casos aumentan cada día y la histeria parece apoderarse por momentos de una sociedad, que hace caso a ratos de las indicaciones del Ministerio de Sanidad.

Las medidas son claras: debemos tener precaución y reducir la curva de contagios. Solo así evitaremos transmitir el virus y que llegue a los pacientes más vulnerables. A pesar de esto, es corriente encontrar las terrazas de Madrid atestadas de jóvenes tomándose una cerveza. Y ante ello hay que dejar algo claro: no estamos de vacaciones. Que hayan suspendido las clases no implica que hayamos dejado de tener responsabilidades.

Es más, es justo ahora, en esta crisis sanitaria mundial, cuando más tiene que salir la solidaridad que todos tenemos dentro. Sin esperar nada a cambio. Por el simple hecho de evitar más riesgos. Esta crisis pasará a los libros de historia. Todos hablarán sobre ella. Sobre sus efectos económicos, sobre teorías conspirativas, sobre nuestros modelos sanitarios (privados y públicos), sobre las competencias internacionales a la hora de solucionar estas crisis. Pero, sin duda, puede pasar a la historia como una crisis en la que la población evitó volverse loca y utilizó el raciocinio.

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Y hablando de evitar la histeria, es tan importante cuidarse y cuidar nuestra salud física como la mental. Estos días que son para estar en casa lo máximo posible es un buen momento para dedicárnoslo a nosotros mismos. Estudiar, leer, ver películas y series, hacer deporte (sí en casa se puede), o pasar tiempo con nuestra familia.

Lo que está claro es que el exceso de información puede generarnos ansiedad. Y esto no es mejor remedio. Así que hagamos uso de lo que mejor se nos da en España: tomarnos las cosas con humor, que ojo, no con menor importancia. Ya saben, para combatir cualquier desavenencia en la vida, sea de la escala que sea, el humor siempre es nuestro mejor aliado. Y cuánto más serio sea el tema, y más serias las medidas, más serio hay que tomarse eso del humor.

PD: Tan importante es esto como saber dónde leer la información. No se fíen de cualquier medio o persona que no esté cualificado. De esta crisis puede hablar cualquiera a muchos niveles. Pero de los efectos del virus no. Dejemos pues, medios de comunicación, que sean los médicos y los expertos los que nos digan qué debemos hacer. Por lo que a nosotros respecta, informemos solo de lo que esté dentro de nuestras competencias. Y sobre todo, no alarmemos cuando no haya necesidad de hacerlo.