La batalla entre las dos cadenas generalistas más exitosas del país ha sufrido un giro de guion

Javier Cendrero

Es conocida la rivalidad existente entre los dos grandes estandartes de Atresmedia y Mediaset. Antena 3 y Telecinco son dos jugadores de ajedrez en una batalla estratégica en la que casi siempre se olvidan de lo más importante: los espectadores. La obsesión por liderar el mes ha provocado continuos cambios de última hora en la programación, adelantos de estrenos no planificados, “robos” de programas y hasta técnicas que distan de ser éticas.

Un ejemplo de ello es la fijación de horarios de ciertos programas clave, los cuales no respetan, con el objetivo de hacer jaque mate a la competencia. Ya sea alargando la emisión en cuestión para retener a la audiencia y enlazarla con el siguiente programa o empezándola más tarde ya que la cadena rival está realizando dicha técnica.

Otro ejemplo es algo a lo que he denominado “marketing selectivo“. Este consiste en omitir, de manera intencionada, la información que no les conviene. Quien no ha visto esos ridículos folletos propagandísticos virtuales que nos cuelan incluso en los telediarios en los que afirman datos como “El prime time más visto de la televisión” o “La cadena con más audiencia del mes”. ¿Son datos ciertos? Si. ¿Aclaran algo de la realidad? No. Puro marketing.

Lo que ocurre es algo muy típico en los últimos años y en distintos ámbitos. Presumir de fortalezas sean o no del todo ciertas, centrarse en criticar a la competencia y omitir algo tan importante como la autocrítica. ¿Os suena?

Un nuevo panorama

Centrémonos ahora en lo ocurrido en las últimas horas y que ha propiciado que un servidor se decida a redactar este artículo. Para comprender el giro de guion propiciado por la actuación de Telecinco, es necesaria cierta de documentación y yo, os la regalo.

Telecinco llevaba 35 meses consecutivos gobernando en la televisión española, es decir, siendo la cadena más vista sumando el total de todas las franjas y emisiones. Conociendo estos datos, me imagino lo que le importará a Vasile que llamen a su cadena “Telecirco”. Sin embargo, en los últimos meses, la tónica ha ido cambiando debido a la batalla por el prime time.

Antena 3 se ha comido a Telecinco desde el momento en el que le arrebató ‘Pasapalabra’ (grave error por parte de nuestro amigo Paolo) y enlazarlo con dos de sus pilares: ‘El Hormiguero’ y los informativos. Si a todo esto le sumamos el auge turco en España (y no me refiero a los tratamientos capilares) frente al buque insignia que siempre ha sido ‘Sálvame’ (en todas sus variedades fruteras), la estocada en audiencias por parte de Atresmedia ha sido importante.

Finalmente, tras tres años de liderazgo, el sorpasso se produjo y Antena 3 ganó la partida por tan solo 12 centésimas (13,121% y 13,109%). La igualdad es máxima.

Pasapalabra
‘Pasapalabra’, el causante de este terremoto en la tv española (vía Antena 3)

Un giro de guion al estilo Shyamalan

M.Night Shyamalan, para los no cinéfilos, es un director y guionista que se caracteriza por no dejar indiferente a nadie. Alabado y criticado a partes iguales, suyas son ‘El sexto sentido’, ‘Múltiple’ o la recién estrenada ‘Tiempo’. La mayoría de sus películas poseen numerosos giros de guion que casi siempre generan controversia. Justamente lo que ha ocurrido con la noticia que ha dado Mediaset. Su cambio de estrategia ha dejado a todos sorprendidos. Mientras unos elogian este movimiento, otros lo consideran cavar su propia tumba. ¿Qué de cual soy yo? Más del segundo pelotón (espero no tener que decir lo de “maldita hemeroteca”)

Telecinco ha anunciado que adelanta su prime time a las ocho de la tarde. La estrategia es clara: tras intentar, sin éxito, competir frente al todopoderoso ‘Pasapalabra’ con propuestas como ‘El precio justo’ o ‘Alta tensión’, han considerado que la única forma de hacer frente a la competencia es iniciando su gran apuesta de siempre (los realities) a la vez que el programa de Roberto Leal. Eso sí, los informativos presentados por Pedro Piqueras no sufrirán ninguna variación y se mantendrán a las 21h00.

Este movimiento, el cual es una incógnita en cuanto al resultado que deparará, es una jugada valiente por parte del grupo Mediaset, pero; ¿Era necesaria? Parece desesperada para una cadena que llevaba liderando 35 meses consecutivos y cuya reciente derrota ha sido por unas escasas 12 centésimas. Para más inri, el mes de agosto es el de menor consumo en todo el año y en el que las principales apuestas esperan guardadas con llave la llegada de septiembre. ¿Por qué tanta desesperación? Además, intentar ganar el prime time supone descuidar el late night. Ese que tan buenas noticias les ha dado a Telecinco con sus extensas galas de ‘Gh’ o ‘Supervivientes’. ¿Y si al avanzar sus buques insignia pierden parte del late y encima no ganan el prime time?

Es cierto que la ventaja se ha ido recortando con el paso de los meses y que ya nadie habla de Antena 3 como “la cadena triste”, pero tanto cambio continuo y en un espacio-tiempo tan corto, lo único que transmite es desesperación. ¿Habrá algo que no sepamos que motive esta actitud?