Los productos de calidad escasean debido a la inmediatez existente en las plataformas de streaming

Javier Cendrero

Hace un mes, Patrick Criado (‘Antidisturbios’), concluyó su discurso de agradecimiento en los Premios Feroz con una idea clara y seguramente la más madura de todos los que subieron a recoger su galardón. “La sociedad vive un momento de inmediatez y estética vacía y creo que hay que hacer un llamamiento a la ficción española para que se desvincule de eso y no vaya hacia ese lugar“. Estas fueron exactamente sus palabras, las cuales yo suscribo en su totalidad, llevándolas aun más allá. La inmediatez en plataformas de streaming empieza a ser preocupante no solo en la ficción española, sino en el mundo entero.

El ser humano, entre otras muchas cosas, es codicioso. Una de las grandes ventajas con las que se promocionó Netflix, cuando todavía no era habitual el pagar una suscripción por una plataforma digital en España, fue la desaparición del capítulo semanal. Desde ese momento, el saco de la codicia y la inmediatez ya se estaba llenando, pero no sabíamos a lo que podía llegar.

Cada año el número de ficciones canceladas aumenta considerablemente. Si en 2019, fueron aproximadamente 40 producciones, en 2020, 88 series internacionales fueron canceladas por las plataformas de streaming, siendo Netflix “la gran triunfadora”. Recalcar que la pandemia ha ayudado notablemente al crecimiento de esa cifra.

Un ejemplo claro de hasta que punto estamos llegando con la inmediatez en plataformas es ‘Élite‘. Netflix, cuando negoció con los creadores de la serie solo les pidió dos cosas: que fuese de adolescentes y que a los siete minutos del primer capítulo hubiese un buen giro de guion. Este requisito surge del contrato firmado por los espectadores y las plataformas con la impaciencia. ¿Dónde está ese público que era capaz de darle dos o tres capítulos a un producto hasta que arrancara? ¿Ahora ya con siete minutos nos vale para dictar sentencia?

Las series van y vienen. Eso si, como una tenga éxito, el proceso de creación de temporadas se va a multiplicar por mil y cada una de ellas va a acercarse cada vez más a eso que Patrick llamó “estética vacía”. Un fenómeno que ocurre mucho últimamente es el de “la gran temporada inicial“. Muchas ficciones, tienen una primera temporada soberbia. Esto provoca una doble reacción. Por parte del público y la crítica todo son elogios, sin embargo, la plataforma en cuestión te va a introducir en su espiral de la inmediatez. Renovarán la serie y exigirán que la siguiente temporada esté ya.

Ejemplo de meme “La gran temporada inicial” (Caso de GOT)

Otro factor a tener en cuenta es el contenido de las series. Cada vez es más difícil encontrar un producto que trate realmente de concienciar o hacerte reflexionar sobre algo y no se quede en la superficialidad. De hecho, muchas ficciones tienden a pasar por encima de ciertos temas importantes y además presumir de reivindicadoras. Ocurre aquello que la generación Z coloquialmente denomina “bienquedismo“. El ejemplo más reciente es ‘Sky Rojo‘, la cual ha abierto de nuevo este debate.

Netflix es la gran representante de la inmediatez en plataformas de streaming. Todos los requisitos mencionados anteriormente los cumple con creces. Pero Netflix también es la plataforma con más suscriptores (junto a Disney +). De ahí que esta inmediatez prolifere cada vez más. Mientras el espectador siga aceptando y consumiendo de la misma manera la inmediatez en plataformas, ésta habrá llegado para quedarse.