La resaca es un problema al que los estoicos clamarían como exceso pero tiene solución.

Marcos Gracia

Hará ya un par de años, una profesora de filosofía del instituto nos introdujo a los estoicos por medio de la resaca. La teoría de la felicidad de este grupo de personas consistía en el autocontrol y en no llevar a cabo ningún exceso. Pues bien, al contrario que Epicuro y los hedonistas, fue esta profesora la que nos puso el propio ejemplo de la resaca para retratar lo que conllevaban los excesos para esta corriente filosófica.

La resaca, al fin y al cabo, conlleva la deshidratación del cuerpo. Una deshidratación causada por el exceso de alcohol. Es decir, sería un pensamiento estoico la existencia de la resaca. Ese exceso nos lleva, a la mañana siguiente tras una noche de desinhibición, al típico malestar, a las náuseas, al dolor de cabeza que martillea, a una mayor susceptibilidad a los ruidos, etc.

Sin embargo, no podríamos llevar a cabo nunca una vida completamente estoica. Bien sea por que nos es imposible ser completamente asépticos, o bien porque el hedonismo nos resulta mucho más atractivo.

Es por ello que tenemos declaraciones de distintas personas que curan ese ¨acto estoico¨ llamado resaca de diferentes formas. Bien es cierto que beber mucha agua, el ibuprofeno o el paracetamol no desentonan de los distintos relatos, pero aquí están las declaraciones y las distintas rutinas:

Patricia suele volver tarde cuando sale con sus amigos. Para evitar la resaca, si consigue acordarse, intercala un cubata, o jarra de bebida alcohólica, con un vaso de agua. Sin embargo, la mayoría de veces no lo lleva a cabo. Por lo que nos ha relatado que, justo antes de irse a dormir, se toma un ibuprofeno junto a varios vasos de agua. La diferencia la marca llevándose una botella de agua para beber por la noche si se despierta. Si la resaca no es muy fuerte, pasará el día siguiente durmiendo, comiendo y, esa misma tarde, se tomará una cerveza porque, según la población, quita la resaca. Sin embargo, si la resaca es de las importantes, alternará la cama con el baño llegando a tomar Fortasec.

Silvia suele tener resacas de cerveza. Sin embargo, no son tan fuertes como las de Patricia. Simplemente se mantiene hidratada la mañana siguiente y, ya por la tarde, se tomará una cerveza.

Daniel, para evitar que el alcohol le siente mal, prefiere tomar un Omeprazol antes de salir de fiesta. Cuando vuelve ingiere un paracetamol pues, como se sabe, el ibuprofeno es agresivo para el estómago al igual que el alcohol. Por tanto, no es recomendable tomar ibuprofeno. A la mañana siguiente se sentirá perfectamente, aunque algo cansado por la falta de sueño.

Además, a parte de las cautelosas medidas que toman deberían tener en cuenta una serie de factores si tienen resaca. Tomar vitamina D ya que es antioxidante y evitar comer alimentos altos en grasas están dentro de las medidas a tomar. Si necesitan que se les pase la borrachera más rápido, les recomiendo que lleven siempre consigo un par de mandarinas.

Aunque los estoicos no estén de acuerdo con esta forma de vida hedonista somos, y seremos, un conjunto de acciones basadas en excesos y en defectos.