Tony Da-Cunha

3/5 Cofres

El próximo 1 de Junio se estrena en los cines españoles la última producción cinematográfica de los hermanos David y Stéphane Foenkinos, ‘Algo Celosa’. Esta comedia dramática aborda el siempre espinoso tema de los celos. En este caso desde un prisma diferente al de los celos en la pareja, que suele ser el enfoque habitual en el cine.

Nos encontramos con el personaje de Nathalie, una profesora divorciada, que no ha logrado rehacer su vida amorosa y con una hija de dieciocho años. El personaje que interpreta Karin Viard se siente superada por los complejos que han sido impuestos a las mujeres por la sociedad tales como mantenerse jóvenes, guapas y perfectas para ser más “deseables” ante los hombres. Todos estos traumas los vuelca sobre aquellas personas que la rodean, desde su hija o su ex-pareja hasta los vecinos que llegan nuevos a su bloque. Los celos de la protagonista se convierten en una forma de atacar y odiar a cualquier persona que desprenda un halo de felicidad.

A pesar de que la historia tiene un claro enfoque femenino (que no feminista), no logramos olvidar según va transcurriendo la película que los directores son hombres ya que, desgraciadamente, se recuren a algunos clichés femeninos típicos como la relación entre la menstruación y el mal humor de las mujeres. Además, una gran parte de las tramas continúan girando en torno a los hombres de una u otra manera.

Nathalie (Karin Viard) junto a su hija Mathilde (Dara Tombroff)

La protagonista sufre un trastorno mental. Es precisamente en ese aspecto en el que menos se profundiza aunque realmente es uno de los más importantes. Quizá un mayor protagonismo de la terapeuta de Nathalie hubiese sido más acertado para explicar la evolución del personaje en el transcurso de la historia de manera más coherente.

‘Algo Celosa’ se convierte al finalizar su visionado en una película que hace reflexionar al espectador sobre el poderío que tienen los celos en las personas y del daño que pueden llegar a hacer a las personas que nos rodean. Gracias a películas como estas se logra eliminar esa concepción romántica que ha acompañado desde siempre a estas conductas y evidencian que no son más que conductas egoístas fruto de problemas de la propia persona que los sufre. Por otro lado, debemos tener claro que para llegar a conseguir unos personajes femeninos de calidad en los que las mujeres se vean realmente representadas en el cine deben ser ellas mismas las que los creen, de esta forma se evitará caer en tópicos de forma reiterada como ocurre actualmente en el cine.