Parasite, la última película del director coreano Bong Joon-hose presentaba este año en la sección Perlak del festival de cine de San Sebastián, festival en el que el director debutó internacionalmente con su primera película (Perro ladrador poco mordedor) y logró la Concha de Plata al Mejor Director con su segunda (Crónica de un asesino en serie). La emoción estaba disparada mucho antes de verla por todo el feedback positivo que había generado, pero sobretodo por su flamante victoria como ganadora de la Palma de Oro en Cannes, donde había sido aplaudida de forma unánime por el público y la crítica .

El revuelo y emoción después del prestigioso festival fue tal, que más de 3.000 personas decidieron ir a recibir al director a su llegada al aeropuerto de la capital coreana para verle con el trofeo. Además, cabe destacar que Parasite, junto a Dolor y Gloria de Pedro Almodóvar (del que Bong Joon-ho se declara fan incondicional), son las principales favoritas a obtener el Oscar a mejor película internacional.

Y aunque pasa pocas veces, la película no sólo no decepciona, sino que sobrepasa las expectativas. No exagero cuando digo que es la mejor pelicula que he visto en mucho tiempo. ¿Pero de qué va? ¿Que pasa? No contesteis a los curiosos, arruinaría la sorpresa.

Parasite tiene humor, drama social, misterio y terror, pasa por todos los géneros sin que nosotros desconectemos ni un momento de la película. Es maravillosa y despiadada. Nos pasamos sus dos horas de duración riendo, sobresaltados, e incluso horrorizados por los secretos que se nos van revelando paulatinamente.

Pero tampoco nos dejemos engañar por la bonita cubierta y el virtuosismo técnico; hay rabia en ella. La película es una crítica mordaz sobre las clases sociales y el poder destructivo del capitalismo salvaje en la Corea del Sur actual.

Con Parasite, Boong Joon-ho firma su mejor película hasta la fecha gracias a su decisión de saltarse todos los semáforos en rojo y cruzar todas las líneas para llegar victorioso a la meta. Cuando es más alocada, mejor funciona. Películas así parecen casi milagrosas, diseñadas para el disfrute de todos. No se la pierdan.

Alba Pascual