En el Día Mundial del Refugiado, recordamos el cortometraje ganador de un Goya, “Nuestra vida como niños refugiados en Europa”

Alba Blanco

Gloria Fuertes escribió: “La patria no es una bandera ni una pistola, la patria es un niño que nos mira”. El cortometraje, ganador de un Goya, “Nuestra vida como niños refugiados en Europa”, nos ofrece los testimonios de varios niños y niñas que han escapado del horror. Escrito y dirigido por Silvia Venegas, este cortometraje de carácter documental nos traslada hasta Europa para mirar la realidad desde los ojos de los más inocentes: los niños.

Más de un millón de niñas y niños han buscado refugio en Europa, muchos de ellos completamente solos. Toda una generación que ha huido de la guerra y que ahora, en vez de ser niños, tienen que enfrentarse a la burocracia, la desconfianza, la espera, la frustración, la incomprensión y el miedo. Este documental mira directamente a los ojos y escucha sus opiniones, sus sentimientos, sus deseos, sus canciones. (Filmin).

Discriminación, miedo e incertidumbre

El cortometraje dura tan solo 14 minutos. 14 minutos en los que el espectador no necesita más para entender todo lo que ha pasado delante de los ojos de estos niños. Muchos de ellos cuentan como son discriminados en sus escuelas. Por venir de fuera. Uno de ellos explica que quiere regresar a su país. Que nunca quiso marcharse, que se fue obligado por una guerra. Que si no se marchan ponen en peligro su vida.

Otro niño explica que no se sienten protegidos en el país de acogida. Que no quieren integrarles, no les enseñan a hacerlo. En el corto pero intenso documental, vemos a niños que no han perdido sus ganas de reír, pero a muchos otros que se han quedado solos. Uno de ellos explica que padece depresión. “Desde hace cinco meses, tomo pastillas para dormir, no tengo apetito, no tengo… A veces no tengo ganas de vivir, he intentado suicidarme”.

Cartel del cortometraje “Nuestra vida como niños refugiados en Europa”, de Silvia Venegas

Admirable espíritu de resiliencia

A pesar de todo lo que han visto, vivido y soportado, la mayoría de estos niños y niñas confían en un futuro. Quieren ser cantantes, jugadores de fútbol, o simplemente trabajar. Quieren ser útiles para la sociedad. Su espíritu de resiliencia es admirable.

Desde ElCofreSuena, queremos recordar en el Día Mundial de los Refugiados, la importancia de la integración, del asilo, de la cooperación ciudadana e institucional. Del refugio y del acojo a todas aquellas personas, en concreto niños, que han tenido que huir de su país por guerras que escapan de su comprensión. No cerremos nuestras puertas a la solidaridad ni a la humanidad. No cerremos las puertas a los niños. Ellos nos necesitan. Nosotros también les necesitamos. Este cortometraje y otros muchos más sobre el mismo tema están disponibles en Filmin.

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