Mireya Santiago

Orgullo de Valientes es una exposición que trata la historia de personas refugiadas, obligadas a huir de sus países de origen por pertenecer al colectivo LGTBI. Organizada por La Merced Migraciones, el fotógrafo Cheché Díaz denuncia así situaciones reales mediante fotografías y testimonios de personas exiliadas en España. Cuenta que no fue difícil, simplemente dejó que ellos se expresaran.

Un pequeño extracto

La historia sobre Manuel; Venezolano que se vio obligado a buscar una salida a la vida de represión que vivía. Manuel pertenece a un partido de oposición y cuenta el “uso desproporcionado de la fuerza” que utilizaban contra ellos en las manifestaciones.

“Cuando presenté mi solicitud de asilo, una de las fotografías que presenté fueron del momento en que no podía soportar más los efectos del gas y estaba entrando a mi casa, y mi familia me tomó ese momento para llevarle al mundo la dura realidad de la represión en Venezuela. Represión que toma aún fuerzas mayores si conocen los dictadores que eres gay; he tenido incluso compañeros hasta más de 2 años en prisión sólo por manifestarse, sin haber tenido nunca ni audiencia de presentación o un merecido juicio o nada por el estilo.

En mi caso en particular, nunca fui detenido y logre salir a tiempo del país huyendo y ahora estoy aquí; como refugiado en España.”

Fuente: gaypoint.es

Como él, miles de personas. Fabiana, que también lucha por los derechos LGTBI, denuncia el acoso al que se ven sometidas las personas trans. Es de México, pero desde 2016 no ha vuelto a su país.

“Cuando estaba en España de vacaciones entraron dos veces en mi casa, registraron y destrozaron todo. En ese momento mi familia me dijo que no regresara porque tenían miedo que pudieran hacerme algo. Porque así se trabaja en México, se elimina a los líderes de los movimientos para infundir el miedo y que los demás no se manifiesten”.

Si para un refugiado ya es difícil integrarse en un país y cultura diferente a la tuya, más lo es para alguien refugiado LGTBI. El colectivo todavía es perseguido, en alrededor de 70 países es ilegal e incluso tiene pena de muerte. Se enfrentan a discriminaciones de todo tipo, en el trabajo, en la familia; se les niegan derechos como el de reunión o expresión.

En La Merced Migraciones decidieron crear un proyecto para apoyar y ayudar a estas personas en la integración de una nueva sociedad. Les ofrecen información, ya que muchos no saben que en España (aunque la situación podría estar mejor) cuentan con unos derechos y pueden expresarse.