Cuatro décadas y media después, la obra maestra de Federico Fellini sigue más viva que nunca.

“La dolce vita”, una de las películas más reconocidas del director italiano Federico Fellini, celebra esta semana el 45 aniversario de su estreno en nuestro país, en 1981.
La cinta vio la luz por primera vez en el año 1960, llegando a ganar, en el momento de su estreno, numerosos reconocimientos, entre ellos, el más destacado fue la Palma de Oro en el Festival de Cannes. La cruda representación del catolicismo y de la burguesía de la época fueron censurados por el régimen franquista, retrasando más de veinte años su llegada oficial a los cines españoles; sin embargo, igual que sucedió con películas como “El gran dictador” de Charles Chaplin o “Viridiana” de Luis Buñuel, “La dolce vita” fue proyectada de forma clandestina en numerosas salas de cine a lo largo de la década de los años sesenta y setenta.
La cinta intentó conseguir su aprobación oficial en tres ocasiones, en 1962, 1970 (en esta ocasión la distribuidora oficial de la película, “Cinesco”, llegó a recurrir sin éxito ante el Tribunal Supremo este veto) y finalmente en 1981, cuando la cinta llegó a las salas de la mano de la distribuidora CB Films.
En “La dolce vita” Fellini nos narra la historia de Marcello Rubini (Marcello Mastroianni) un periodista de prensa rosa conocido por retratar la vida nocturna de la alta sociedad romana.
A lo largo de la película Mastroianni conocerá personajes variopintos, como el escritor Steiner (Allain Cuny) o la reconocida actriz Sylvia (Anita Ekberg) con quién compartirá una escena en la Fontana de Trevi que ha quedado inmortalizada en la historia del cine.

La película se rodó íntegramente en la Cinecittà, un complejo de estudios de cine y televisión ideados a principios de los años 30 por Benito Mussolini para competir con los grandes estudios de Hollywood.
Cinecittà, el hogar cinematográfico de Fellini.
En la Cinecittá, Fellini llegó a rodar más de quince películas como precursor del llamado Neorrealismo italiano. De estos estudios, el propio director llegó a afirmar “nací, vine a Roma, me casé y entré en Cinecittà. No hay nada más”.
“La dolce vita” marcó un punto de inflexión en la carrera del director, tanto por la fama que alcanzó como por ser la primera colaboración de Fellini junto a Marcello Mastroianni quien se convertirá en su actor fetiche, protagonizando cinco de sus películas entre ellas la aclamada “8½”
Como curiosidad, decir que el término “paparazzi” se creó a partir de uno de los personajes de la película, Paparazzo, el amigo fotógrafo del protagonista.






























