Ibai Llanos, uno de los mayores streamers e influencers actuales, tuvo ayer su conversación más honesta y personal en el programa de La Sexta ‘Lo de Évole’.

Miguel Á. Rite

Probablemente todos le conocemos. Ya sea por seguir sus directos en la plataforma Twitch donde pasa las noches con miles de espectadores. Por sus videos virales tanto en Youtube como en las redes sociales (el famoso video de selectividad imitando a un entrenador de fútbol) o por sus orígenes como caster de videojuegos (lo que vendría a ser un comentarista en los deportes). Pero no solo videojuegos, Ibai Llanos ha narrado desde carreras de canicas hasta torneos rusos de tortazos. Y ya son pocos los padres que no se preguntan quién es este joven bilbaíno con el que sus hijos pasan horas y horas en el ordenador. Anoche, de la mano de Jordi Évole, tuvieron la oportunidad de conocer a la persona detrás del fenómeno.

Para el segundo programa de esta temporada de ‘Lo de Évole’ el periodista se trasladó a la “casa-empresa” en la que actualmente se encuentra Ibai, junto otros compañeros de profesión, viviendo y creando contenido. Un chalet de tamaño considerable por el que pagan 15.000 euros mensuales. La buena sintonía entre ambos se vio desde el primer momento, convirtiendo la entrevista en una especie de conversación entre dos amigos. Teniendo en cuenta el tipo de público que ve el programa Évole comenzó la entrevista pidiendo a Ibai que explicara su forma tan “moderna” de ganarse la vida y dándole una ventana para darse a conocer ante esa generación de padres ya comentada.

A partir de ahí la entrevista derivó con mucha naturalidad por todo tipo de temas. Desde la infancia del streamer, el tipo de mensajes que da a su joven comunidad, sus ganancias e incluso explicó como fue su peor etapa al mudarse él solo de su tierra natal a Barcelona para dar un salto profesional. “Yo no sabía que era ansiedad, yo pensaba que me moría” relata. Pero en los últimos años su fama no ha hecho más que subir. Ha llegado a ser felicitado estas Navidades por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el entonces ministro Illa, con el cual charlan brevemente durante la entrevista.

Aún así la buena sintonía no implica que no se trataran asuntos más preocupantes. Uno de los actuales fue la reciente fuga de creadores de contenido a Andorra para evitar tributar en nuestro país. El caso más reciente es el del youtuber El Rubius. “Tú date cuenta que a nivel económico te sale muy rentable irte a Andorra, por mucha tormenta de mierda que haya” explica el bilbaíno que tampoco teme mojarse sobre su postura. “Es que si ganas mucho tienes que pagar más. Joder, igual debo ser gilipollas. Pero es que yo lo pienso en mi cuarto solo y pienso eso”. También se muestra rotundo ante la publicidad, la cual solo acepta cuando se encuentra a gusto con la entidad, declarando que ha rechazado casas de apuestas y bancos. “Imagínate, yo soy la imagen de un banco y luego desahucian a siete personas. Es un poco extraño”.

Es un programa en el que Ibai se mostró totalmente cómodo (la realizó en pijama en su propio salón). Demostró una gran conciencia de clase, a pesar de confirmar la exorbitada cantidad de dinero que gana (solo 120.000 dólares en suscripciones de Twitch). Y una postura firme ante las conductas tóxicas presentes en Internet y la comunidad de los videojuegos. Incluyendo la gordofobia en la que él mismo se siente afectado.

Una entrevista que no solo beneficia a ambos lados para darse a conocer ante públicos contrarios, sino una conversación de diez sobre temas y preocupaciones existentes en el mundo de los jóvenes. Y que tal vez los padres tengan más en cuenta ahora.