¿Crisis existencial o coming of age? Estos son los libros, pelis y series que tienes que ver si te sientes asi
Hay algo extraño en septiembre. El año todavía no ha terminado, pero se siente como si empezara de nuevo. Septiembre tiene algo de enero: hacemos balance, pensamos en lo que ha pasado, en lo que queríamos que pasara y, sobre todo, en todo aquello que todavía no sabemos cómo será.

De repente aparecen preguntas que durante el verano habíamos conseguido mantener en silencio: ¿estoy donde quiero estar? ¿Estoy tomando las decisiones correctas? ¿Debería cambiar de trabajo, de ciudad, de pareja, de rumbo? ¿Se supone que a estas alturas debería tenerlo todo más claro? Y entonces llega el pequeño mental breakdown de septiembre. Pero quizá no sea exactamente una crisis. Quizá sea algo mucho más universal: estar creciendo.
¿Qué significa realmente coming of age?
Coming of age es una expresión inglesa que podríamos traducir como «alcanzar la madurez» o «entrar en la edad adulta». Se utiliza para hablar de historias protagonizadas por personajes que atraviesan un proceso de transformación: dejan atrás una etapa de su vida y empiezan a descubrir quiénes son, qué quieren y qué lugar ocupan en el mundo.

Quizá lo más reconfortante de las historias coming of age sea que casi ninguno de sus protagonistas sabe realmente qué está haciendo. Y eso resulta especialmente liberador cuando tú tampoco lo sabes. Estamos acostumbrados a ver la adultez como una especie de destino. Como si hubiera un punto concreto al que llegar y, una vez allí, todo encajara. Pero la realidad se parece mucho más a una sucesión de decisiones tomadas con información incompleta. Quizá crecer sea precisamente eso: seguir adelante incluso cuando todavía no tienes una respuesta definitiva.
Por eso, si septiembre te está haciendo cuestionarte absolutamente todo, si sientes que todo el mundo parece tener un plan menos tú, si estás atravesando uno de esos momentos en los que necesitas tumbarte en la cama y reconsiderar cada decisión que has tomado desde 2014, tenemos una pequeña recomendación. Porque, por suerte, hay libros, películas y series que llevan años diciéndonos algo muy sencillo: no eres la única persona que se siente así.
Libros para cuando crecer pesa
Los nombres propios de Marta Jiménez Serrano (2021)
Esta novela sigue a Marta desde la infancia hasta la primera juventud y utiliza a Belaundia Fu, su amiga invisible, como una especie de voz que la acompaña mientras descubre quién es. Cuando Marta llega a los 22 años y empieza a tomar decisiones que marcarán su vida adulta, la pregunta deja de ser únicamente qué quiere hacer, sino quién quiere ser.

Han cantado bingo de Lana Corujo (2025)
Dos hermanas, un volcán, un juego y una infancia marcada por aquello que se dice y, sobre todo, por aquello que permanece en silencio. La novela de Lana Corujo recorre diferentes edades de su protagonista y convierte el paso de la infancia a la adolescencia en una historia sobre la familia, la memoria, la culpa y las heridas que llevamos con nosotros mientras crecemos.

Dorayaki de Durian Sukegawa (2024)
Sentaro trabaja en una pequeña tienda de dorayakis y lleva una vida bastante solitaria hasta que conoce a Tokue, una anciana que sabe preparar una pasta de judías azuki excepcional. La relación entre ambos comienza alrededor de algo tan cotidiano como cocinar y acaba convirtiéndose en un encuentro capaz de transformar la manera en que ambos entienden su propia vida.

Series para sobrevivir a tu crisis de coming of age
Se tiene que morir mucha gente de Victoria Martín (2026)
Tres amigas que se conocieron en el colegio siguen intentando encontrar su lugar veinte años después. Bárbara está frustrada con su trabajo y su vida; Maca intenta abrirse camino como actriz mientras trabaja de camarera; y Elena está embarazada después de casarse con un hombre mucho mayor que ella. La crisis personal de Bárbara termina haciendo que todo lo que las tres llevan años intentando mantener en pie empiece a tambalearse.
Dónde verla: Movistar Plus+

Normal People de Lenny Abrahamson y Hettie Macdonald (2020)
Marianne y Connell se conocen en el instituto, en un pequeño pueblo de Irlanda, pero pertenecen a mundos muy diferentes. Lo que comienza como una relación secreta se convierte en un vínculo que los acompaña mientras pasan del instituto a la universidad y empiezan a enfrentarse a sus propias inseguridades, heridas y contradicciones.
Dónde verla: Movistar Plus+ y RTVE Play

The End of the F*ing World de Jonathan Entwistle (2017)
James tiene 17 años y está convencido de que es un psicópata. Alyssa está enfadada con el mundo y ve en él una oportunidad para escapar de su complicada vida familiar. Juntos emprenden un viaje que empieza con unas intenciones bastante cuestionables y acaba convirtiéndose en algo mucho más humano.
Dónde verla: Netflix

Películas para mirar la vida desde otra perspectiva
La peor persona del mundo de Joachim Trier (2021)
Julie está a punto de cumplir treinta años y siente que su vida es un desastre existencial. Ha cambiado varias veces de trayectoria profesional, mantiene una relación con un hombre mayor que ella y todavía siente que necesita descubrir qué quiere hacer con su vida. Una noche conoce a Eivind y todo vuelve a ponerse en movimiento.
Dónde verla: Filmin

Boyhood de Richard Linklater (2014)
¿Y si crecer no fuera una historia con grandes giros, sino simplemente el paso del tiempo? Boyhood sigue a Mason desde la infancia hasta la llegada a la universidad, pero tiene una particularidad extraordinaria: Richard Linklater rodó la película durante 12 años, utilizando al mismo actor a medida que crecía.
Dónde verla: RTVE Play

Aftersun de Charlotte Wells (2022)
Sophie tiene once años y está de vacaciones con su padre, Calum, en un complejo turístico. A través de los recuerdos de aquellas vacaciones, Sophie adulta intenta reconstruir lo que ocurrió durante aquellos días y comprender mejor al padre que conoció y al hombre al que quizá nunca llegó a conocer del todo.
Dónde verla: Filmin y Movistar Plus+

Y quizá eso sea lo más coming of age de todo
Quizá septiembre no tenga que ser el momento en el que solucionemos nuestra vida. Quizá tampoco tengamos que llegar a diciembre con una lista de objetivos cumplidos, una carrera profesional perfectamente definida, una relación estable, un piso precioso y la absoluta certeza de que estamos exactamente donde debemos estar.





























