Documenta Madrid regresa entre el 26 y el 31 de mayo con estrenos en competición, cine militante y retrospectivas internacionales

Memoria obrera para inaugurar el festival
La 23ª edición del festival internacional de cine documental Documenta Madrid arrancó el pasado 26 de mayo en Cineteca con la proyección de una película inédita del escritor y director de cine Pier Paolo Pasolini. Asesinado en 1975 en circunstancias aún no esclarecidas, Pasolini siempre fue abiertamente comunista y homosexual, mostrando en sus películas una postura crítica con la pequeña burguesía italiana y en favor de los obreros.
Su conciencia de clase se recupera con Rivisitazione dello sciopero, las imágenes que Pasolini grabó en 1970 sobre la primera huelga de barrenderos en Roma y que, tras décadas consideradas perdidas, se encontraron en 2005 sin sonido. En 2022, con motivo del centenario del nacimiento del director y el apoyo del Archivo Audiovisual del Movimiento Obrero y Democrático de Italia (AAMOD), el director Cosimo Terlizzi y el compositor Luca Maria Baldini las rescataron con una actuación sonora en directo que se presentó el pasado martes por primera vez en España.
En la inauguración, Terlizzi y Baldini hablaron de las imágenes como un retrato vivo e imperfecto de los ángeles de Pasolini; los más humildes, aunque ellos no le conocían a él, ni sus libros, ni sus películas. La voz del director se superpone a las imágenes, resucitando sus ideas en las bocas y los rostros de los obreros mientras se movilizan. Los acompañan los sintetizadores de Baldini en directo, que comienzan imitando el ruido de una planta de residuos para transformarse en sonidos electrónicos inmersivos. La voz del escritor Alberto Moravia y el discurso que pronunció en el funeral de Pasolini cierra este emocionante homenaje a su figura, sus ideas y a la lucha obrera.

Secciones competitivas: territorios ocupados, íntimos y de resistencia
Así, la sesión inaugural fue toda una declaración de intenciones del lema de este año: ‘Tomar el pulso’, “un eje temático que reivindica la tradición del cine directo y su capacidad para registrar de manera inmediata la realidad social y cultural”.
La imagen de este año, a cargo del fotógrafo Nicolás Combarro, mantiene este concepto tomando imágenes del espacio de Matadero, la sede principal, y reconstruyéndolas mediante líneas imaginarias que recrean una realidad más allá de lo visible. Arquitectura, memoria y creación dialogan en los carteles y conforman algunos de los ejes de la programación.
La competición nacional indaga en “el territorio, los afectos y las formas de resistencia desde perspectivas personales” con 12 películas de entre las que destaca lo nuevo de Rocío Mesa, el cortometraje OAO, y de Gala Hernández, Like Moths to Light, de cuyo anterior trabajo hablamos en la edición 54 de Alcine y los largometrajes Este cuerpo mío dirigido por Afioco Gnecco y Carolina Yuste sobre la experiencia trans y la importancia de la amistad, y Crías, de Xiana do Teixeiro, una investigación sobre los diarios de niñas y adolescentes.
En cuanto a la competición internacional, las películas seleccionadas, provenientes de 16 países, “abordan la imagen contemporánea como campo de disputa”. Destacamos por su importancia en el contexto actual de genocidio y bombardeos en Palestina y Líbano por el ejército israelí, Far from Beyrouth de Mon Dewulf y With Hasan in Gaza de Kamal Aljafari. Además, la sección competitiva Corte Final muestra cuatro “proyectos españoles en fase avanzada de montaje que abordan la memoria y la herencia desde perspectivas íntimas”, ofreciendo una oportunidad única para ver el proceso de postproducción y para apoyar su financiación con el premio para la ganadora.
Sesiones paralelas: cine militante y retrospectivas internacionales
Además de las secciones competitivas, el festival cuenta con una programación paralela en distintas sedes. Por un lado, Filmoteca Española proyecta en el Cine Doré un ciclo sobre las películas rodadas en Estados Unidos entre 1968 y 1972 por el colectivo de cine militante Third World Newsreel, en las que se reflejan las luchas raciales y feministas de la época.
Por otro lado, se celebran distintas retrospectivas de cineastas internacionales, como la del británico Charlie Shackleton, del que se proyectarán varios trabajos de cine experimental y de ensayo en La Casa Encendida, del cineasta alemán Jan Soldat en colaboración con el Goethe-Institut y la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM), y en el Museo Reina Sofía sobre la cineasta chilena Marilú Mallet, exiliada durante la dictadura de Pinochet, que estará presente el sábado 30 junto a Valeria Sarmiento y Angelina Vázquez, una reunión única de tres de las directoras clave del cine chileno.
Otras sesiones incluyen la dedicada al periodista de TVE clave durante la transición española, José Luis de Pablos, la presentación del libro El cuerpo nazi. El cuerpo contenido, sobre la documentalista nazi Leni Riefenstahl, y dos sesiones de cine experimental esloveno.

Clausura en homenaje a Matadero
La programación continúa este fin de semana, culminando el domingo con la entrega de premios y la proyección del documental de Juan Cavestany, Vial Matadero, rodado específicamente para esta edición del festival en el que muestra Matadero como un “espacio simbólico de transformación urbana y social, convirtiendo este enclave cultural en un espejo de los cambios de la ciudad” a través de las voces de sus trabajadoras, visitantes y vecinas del barrio; y del documental A mitad del mar, de la Escuela Dentro Cine para adolescentes y jóvenes vulnerables.
Documenta Madrid se reafirma un año más como “uno de los principales espacios de exhibición, pensamiento y creación en torno al cine de no ficción en España” y a nivel internacional. Lo hace con una programación amplia y para todos los gustos que sitúa al documental como herramienta ideal para tomarle el pulso al presente y tratar de comprenderlo o, al menos, de sentirnos menos solos mientras lo intentamos.































