La serie ‘Helvetica’ es la nueva gran apuesta sueca-belga de Filmin. Disponible a partir del 13 de febrero

Alba Blanco

Helvetica, la serie de la cadena sueca RTS, es la nueva apuesta de Filmin. Esta coproducción sueca-belga estará disponible en la plataforma a partir del 13 de febrero. La serie, dirigida por Romain Graf, logra desde el suspense, el drama y la acción, encauzar una trama compleja y de actualidad que te arrastrará desde el primero hasta el último capítulo.

Sinopsis: Una limpiadora de origen kosovar que trabaja en el Palacio Federal de Suiza se ve envuelta en una oscura trama geopolítica […] En el apogeo de su mandato, la presidenta de Suiza, Kathy Kunz, está dispuesta a intercambiar un arsenal de bombas ilegales por rehenes retenidos en Yemen. La situación se complica cuando Farouk Sadiki, un dignatario qatarí aliado de Suiza, es arrestado por Rainald Mann, un oficial de policía antiterrorista que anda a la caza de un líder yihadista. Complejidades políticas muy alejadas de las preocupaciones de Tina, una mujer sin historia, trabajadora del Palacio Federal, cuya labor consiste en limpiar la oficina de los poderosos. Hasta que un día un supuesto amigo de su padre llega a su casa, pistola en mano, para pedirle “un favor”. Para proteger a su familia, Tina aceptará infiltrarse en el corazón del poder suizo. (Filmin).

La serie comienza con un ritmo frenético. El mismo que envuelve a los acontecimientos que se suceden. Enseguida el espectador se adentra en la historia de Tina y su familia. Sus raíces, su pasado kosovar y cómo tuvo que huir de su país debido a la guerra. Desde el primer momento, el debate político abre una veda en la historia. ¿El poder institucional protege al terrorismo? Constantemente se esparce esa pregunta por el aire. En cada decisión, en cada acto. No se afirma, pero se observa.

El poder tiene un precio

Fotograma de Helvetica

Aquel que juega con el poder, corre el riesgo de pagar un alto precio. La historia comienza con un escenario geopolítico con la presidenta de Suiza como protagonista, pero pronto pasa al escenario individual de su protagonista, Tina. Esta recibe una llamada “En diez minutos, tu padre estará muerto”. Es aquí donde comienza un juego de poder, amenazas y chantajes que harán que Tina acabe dentro de toda la parafernalia político-terrorista.

En este sentido, se podría decir que Helvetica es una serie en la que prevalece mucho más la trama que el suceso. Más el suceso que la acción. Lo importante no es tanto el qué suceda sino el cómo suceda. En un mundo de poder y de personas poderosas, parece que todo esté justificado. Hasta la propia muerte. Esto hace que al final, el que parece ciudadano correcto y corriente y político comprometido acabe metido en cosas turbias.

Sin embargo, en la serie no reflejan solo la capa superficial de ese poder. Sino que lejos de hacerlo, se entromete profundamente en la vida de sus personajes. Tina es una madre y esposa desesperada por proteger a su familia, y Kathy es una mujer solitaria e insegura que no es capaz de gobernarse a sí misma.

Cuestión de género: códigos culturales

Fotograma de Helvetica

La serie abre otro tema de discusión en la serie, la violencia de género. En concreto, los abusos sexuales. Esto queda reflejado en la hija mayor de Tina, Sandra, la cual sufre abusos sexuales por parte de un conocido. A pesar de que nadie duda en la veracidad de los hechos que relata Sandra, su mejor amiga no tarda en envolver con una capa lo acontecido para restarle importancia.

La escena del coche en la que sucede todo, resultaría demasiado grotesca de ver actualmente en series españolas, en concreto entre adolescentes. Sin embargo, en el contexto cultural sueco, por las reacciones de los personajes, se deja entrever como algo que parece pasar demasiado a menudo. O que, al menos, no se considera como lo que realmente es: un abuso sexual.

Aspectos que, sin duda, no solo reflejan la educación de los propios adolescentes sino también el propio código cultural en torno a lo que realmente sucede. Lo que nos lleva a la lectura verdaderamente importante: es muy complicado condenar algo a ojos de alguien que no lo considera como tal.

Helvetica es una serie muy compleja, de guion denso y de trama lenta. Todo ello hace que el ambiente, los diálogos y sus propios personajes se rodeen de un escenario hostil , peligroso y apabullante. A pesar de que su ritmo en ocasiones peque de ser demasiado lento, los últimos 20 minutos de la primera temporada conseguirán dejarte sin respiración. Si eres fan de las series de suspense, te gusta el thriller político y, por qué no decirlo, sufrir un poquito, esta es tu serie.